En la lista de combatientes del Clan del Golfo a los que la Fiscalía omitió suspenderles las órdenes de captura para su llegada a la zona de ubicación temporal de Tierralta, Córdoba, está la polémica aparición de un nombre ligado a dolorosos hechos cometidos por las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en Antioquia hace 30 años. Se trata de José Higinio Arroyo Ojeda, quien era conocido en esos tiempos con el alias 8.5.
Ese líder paramilitar que coordinó el ingreso de los hombres de Carlos Castaño al corregimiento de La Granja, en Ituango, para asesinar a siete personas, entre campesinos, líderes sindicales, un profesor del Politécnico Jaime Isaza Cadavid y una persona en condición de discapacidad.
Alias 8.5 también estuvo en El Aro y, mientras sus cómplices masacraban a la población, él se marchaba con el ganado robado por los paramilitares a los campesinos. Después de esos sangrientos hechos, por los que el Estado fue condenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), alias 8.5 se desmovilizó y, como postulado ante Justicia y Paz, contó cuál fue su rol y fue condenado.
Los tribunales especiales consideraron que sus versiones se ajustaban a la verdad y le otorgaron los beneficios que brinda esa jurisdicción especial; por ejemplo, el de ser sancionado con una pena alternativa. En 2018 recuperó la libertad; los magistrados de Justicia y Paz y la Fiscalía han considerado que ha cumplido cada vez que se le ha requerido y por eso sigue como compareciente.
De hecho, el lunes primero de junio está citado para una audiencia de incidente de reparación a las víctimas, pero su aparición en la lista de los 29 combatientes del Clan del Golfo a los que se les buscaba facilitar su llegada a las zonas de ubicación temporal que ha defendido el presidente Petro y su posible llegada a esa diligencia generaron preocupación en algunos funcionarios.
“Sentarlos frente a frente sería revictimizar a las familias de las víctimas, máxime si se trata de un integrante del Clan del Golfo; habría que expulsarlo de Justicia y Paz”, opinó una fuente consultada por SEMANA.
Su preocupación no es exclusiva. Este medio contactó al exparamilitar. Hoy tiene 59 años, dijo que se enteró de su aparición en esa lista por las redes sociales, y que “gracias a Dios” no forma parte del Clan del Golfo. Además, está preparando un comunicado para enviar a las autoridades y poder resolver esa situación.
Álvaro Jiménez Millán, el coordinador de la delegación para las conversaciones con ese grupo armado ilegal, dijo que los responsables de incluir el nombre de José Higinio en esa lista son los voceros del Clan del Golfo.
“Nosotros recibimos un listado, ellos nos dicen que esas personas forman parte del grupo, y nosotros aplicamos lo que la ley dice, que es remitir ese listado tanto a la Fiscalía como a Mindefensa. No me compete, porque no soy autoridad judicial, decir nada sobre él; no sé cuál es el carácter o condición de esa persona en materia jurídica”, explicó.
El problema, ahora, es que las autoridades deberán establecer si Arroyo forma parte o no del Clan del Golfo. SEMANA buscó a los voceros de ese grupo armado para conocer por qué el exparamilitar está en esa lista, pero no fue posible una respuesta.
Mientras tanto, Jiménez Millán aseguró que corresponde a las autoridades judiciales resolver el tema, para saber si Arroyo puede o no sentarse frente a las víctimas de las masacres de El Aro y La Granja para avanzar.
“Como bien dice la resolución, nosotros recibimos de buena fe; es decir, ellos nos entregaron la lista y nosotros creemos lo que nos dijeron; las corroboraciones posteriores las hace el cuerpo judicial, nosotros no tenemos las herramientas para evaluar esa situación”, expresó Jiménez Millán.
Solo así, en Justicia y Paz, se podrá saber si avanzan o no en las audiencias de incidente de reparación integral.