La Organización Indígena de Antioquia (OIA) nuevamente reportó el homicidio de un integrante de su grupo. En las últimas horas hombres desconocidos accionaron un arma de fuego contra Uriel de Jesús Gonzáles, de 47 años, en la zona rural del municipio de Jardín, ubicado en la subregión del suroeste del departamento. Las autoridades investigan.

Según se ha conocido, los sujetos que se movilizaban en una motocicleta llegaron hasta un establecimiento comercial donde la víctima vendía chance desde hace 20 años. Sin mediar palabra, le apuntaran con la pistola y luego apretaron el gatillo, dejándolo tirado en el piso ante la mirada de los demás indígenas del resguardo Karmata Rúa, del pueblo Embera Chamí.

Él era conocido como “Lulo” y tenía tres hijos. Ahora bien, de acuerdo con la información que sus allegados les han entregado a los investigadores, González no reportó haber recibido amenazas, por lo que su muerte violenta ha conmocionado a la comunidad Embera de esta subregión de Antioquia.

“El consejo de gobierno mayor de la Organización Indígena de Antioquia rechaza este tipo de prácticas criminales que dejan huérfana a una familia y llenos de temor a toda la comunidad karmateña, por lo que hacemos un llamado a los grupos armados al margen de la ley a respetar la vida e integridad de los indígenas”, afirmó la OIA.

Este es el segundo homicidio que se registra al interior de este resguardo. En semanas anteriores, el compañero sentimental de una integrante de la Organización fue asesinado. A juicio de los voceros de la comunidad, las condiciones de seguridad no están dadas, por lo que esto se podría dar con mayor frecuencia.

En lo que va corrido de 2022, son tres los hombres indígenas que han muerto en el departamento de Antioquia a manos de hombres desconocidos. Todavía no hay indicios de las motivaciones que tuvieron para terminar con esas vidas.

“Pedimos a los grupos armados dejar por fuera a las comunidades indígenas, respetar nuestros territorios y a las autoridades de Jardín y Andes avanzar en las investigaciones sobre lo ocurrido”, dijo Wilfer Sánchez García, vocero de la Organización Indígena en esta región del país.

La Organización Indígena de Antioquia también dio a conocer que gestionó la judicialización de un hombre que habría abusado sexualmente a su sobrina de nueve años en un resguardo de la comunidad emberá katío del municipio de El Bagre, Bajo Cauca del departamento.

Los hechos investigados fueron denunciados por la hermana de la víctima el pasado 14 de mayo ante la Comisaría de Familia, después que salieron de la zona rural requiriendo atención urgente en el hospital local para la menor.

Juan Gabriel Rodríguez, representante del Ministerio Público, detalló que la situación fue difícil de manejar porque la niña no habla español, entonces fue su acompañante quien le tradujo las palabras y dio a entender la situación.

De inmediato, las autoridades activaron las alertas penales ante la Fiscalía General de la Nación para que tramitara la orden de captura. Sin embargo, reconocieron que era complicado retenerlo porque estaba internado en la selva.

Pero una vez se hizo público el caso, fue la propia comunidad indígena la que lo aprehendió y lo llevó hasta la puerta de la estación de Policía de El Bagre para que fuera procesado por el delito que conmocionó al resguardo.

“Gracias a la Guardia Indígena se le pudo dar captura a la persona que en días anteriores cometió un hecho tan aberrante como fue el abuso a una menor de edad acá en nuestro municipio. Gracias a ellos, esta persona será judicializada y tendrá que pagar penalmente los hechos que cometió contra nuestros niños, niñas y adolescentes”, mencionó el personero.

Ahora bien, el señalado fue trasladado hacia las instalaciones del Cuerpo Técnico de Investigación del ente acusador en Caucasia, donde se mantiene tras las rejas dado que los indígenas le cedieron al Estado la pena.

En cuanto a las condiciones de salud de la víctima, las autoridades revelaron que se encuentra bien y con el apoyo psicológico de la administración municipal y la Comisaría de Familia.