Lo que comenzó como una discusión por la desaparición de un celular terminó en un homicidio ocurrido en el oriente de Medellín.
El caso, registrado en septiembre de 2025, volvió a llamar la atención de las autoridades luego de que cuatro hombres fueran capturados y posteriormente procesados por su presunta participación en los hechos.
Según relata Noticias Caracol, la situación ocurrió en un establecimiento comercial ubicado en el barrio Buenos Aires, donde se presentó un enfrentamiento después de que algunos clientes advirtieran que un teléfono había desaparecido. La disputa fue aumentando de intensidad hasta que el propietario del lugar, identificado como José Eliber Giraldo Urrea, habría pedido ayuda a otras personas.
Según la investigación adelantada por las autoridades, tres hombres llegaron posteriormente al establecimiento portando armas de fuego. En medio del enfrentamiento se produjeron varios disparos y una persona que se encontraba en el lugar perdió la vida. La víctima no ha sido identificada públicamente por las autoridades en la información conocida hasta ahora.
Lo más llamativo del caso ocurrió después del tiroteo. Una vez terminó la confrontación, el teléfono que había provocado la discusión fue encontrado dentro del mismo establecimiento, sobre la barra. De esta manera, el objeto que había originado el conflicto finalmente apareció después de que la disputa hubiera escalado hasta consecuencias mortales.
La investigación permitió identificar a cuatro personas como presuntos responsables: Santiago Montoya Grisales, Víctor Alejandro Valencia Álvarez, Felipe Orozco Giraldo y José Eliber Giraldo Urrea. Los cuatro fueron capturados por la Policía Nacional el 27 de agosto de 2026, en diferentes sectores de Medellín.
Durante las audiencias, los procesados no aceptaron los cargos formulados por la Fiscalía, relacionados con homicidio agravado y delitos asociados con la tenencia o porte de armas de fuego.
Sin embargo, un juez de control de garantías ordenó que tres de los investigados fueran enviados a un centro penitenciario mientras avanza el proceso. Para el propietario del establecimiento se determinó una medida de aseguramiento domiciliaria.
El caso deja nuevamente en evidencia cómo una disputa aparentemente cotidiana puede convertirse rápidamente en un hecho de violencia con consecuencias irreparables. La investigación judicial continuará para establecer las responsabilidades individuales de los involucrados y esclarecer completamente las circunstancias que rodearon la muerte.