Una paciente de 52 años perdió la vida en las últimas horas en Medellín cuando se realizaba un procedimiento estético en una exclusiva clínica del barrio El Poblado. De acuerdo con el Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía General de la Nación, las causas de la muerte son materia de investigación. Esa entidad asumió el estudio del caso.

La víctima fue identificada como Mónica María Rodríguez, colombiana residente en Estados Unidos y que viajó hasta la capital de Antioquia para practicarse una lipotransferencia y un retoque en la papada. La intervención empezó en la mañana de este jueves, pero culminó con la trágica noticia de que había muerto por complicaciones en el quirófano.

Las autoridades judiciales acudieron a la clínica cuando los médicos advirtieron sobre el deceso. En ese sitio se realizaron las labores urgentes y luego trasladaron el cadáver hacia las instalaciones del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, donde darán el dictamen final sobre las condiciones que impulsaron el fallecimiento.

Por el momento se desconoce si el centro de intervención estético contaba con todos los requisitos para operar. La Secretaría de Salud de Antioquia será la entidad encargada de ponerle la lupa a este establecimiento. En lo que va corrido del año, las autoridades sanitarias han cerrado dos clínicas en Medellín por prácticas estéticas irregulares.

Tatiana María Quiceno Ibarra, directora de Calidad y Redes de Salud de la Gobernación, reveló que en 2022 han perdido la vida cuatro personas en el departamento, en el contexto de procedimientos de belleza. Los casos se han reportado, principalmente, en los municipios que integran el Área Metropolitana del Valle de Aburrá: Medellín y Bello.

Por lo general, los procedimientos que se practican en sitios no certificados por las secretarías de Salud del departamento terminan mal. Entre tantas cosas, el personal médico no está habilitado ni mucho menos capacitado para prestar este tipo de servicios. Además, en algunos sectores no se cuenta con los espacios adecuados para la atención.

Lo peligroso es cuando las afectaciones empiezan a migrar a otras partes del organismo y amenazan la estabilidad de los sistemas. Esa condición se identificó en 23 cadáveres que ingresaron en los últimos cinco años al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Medellín, quienes tuvieron como antecedentes cirugías estéticas.

A juicio del cirujano plástico Juan Carlos Vélez, los primeros elementos que se deben tener en cuenta a la hora de buscar a un especialista son: verificar los títulos académicos del médico, identificar que la clínica tenga el visto bueno de las autoridades de salud, evitar garajes y viviendas remodeladas para la atención, también desconfiar de los precios bajos.

Otra de las aristas que preocupa a las autoridades son los servicios estéticos que se les ofrecen a los ciudadanos extranjeros con el fin de que entren a un quirófano en Medellín. Un paquete incluye los exámenes preparatorios, la cirugía y el tiempo de recuperación se cumple en diferentes hoteles de la ciudad.

En medio de una inspección adelantada por la Personería distrital, se puso en evidencia en los últimos meses a un lujoso hostal de El Poblado donde se encontraban once personas de diferentes nacionalidades en proceso postquirúrgico. Este sitio opera con servicios turísticos, mas no como prestador de asistencia de salud o recuperación.

Aunque esta práctica no es irregular, demostraría un vacío regulatorio en el sector porque no están preparados para recibir y manejar la demanda diferencial de los turistas: no está el personal especializado para atender cualquier emergencia que ponga en riesgo la vida del paciente, ni mucho menos hay una ruta adecuada de disposición de residuos biológicos.