Un contundente golpe a las estructuras del narcotráfico que delinquen en el Caribe colombiano fue propinado en jurisdicción de Santa Marta, donde las autoridades lograron el decomiso de una tonelada de clorhidrato de cocaína.
El alijo pertenecía a la organización armada conocida como las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada y pretendía ser enviado hacia el mercado de los Estados Unidos.
La confirmación del operativo estuvo a cargo del presidente de la República, Abelardo De La Espriella, quien destacó la efectividad de los esquemas de inteligencia e interdicción desplegados en el departamento del Magdalena.
La maniobra operacional fue ejecutada de manera combinada por unidades de la Policía Nacional de Colombia y el Ejército Nacional, en estrecha coordinación estratégica con la Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA).
Según precisó el primer mandatario, la sustancia ilegal se encontraba oculta bajo tierra en dos canecas de gran capacidad, ubicadas estratégicamente en un sector rural próximo a la reserva natural del Parque Nacional Natural Tayrona para facilitar su posterior embarque marítimo.
Ofensiva estatal contra las rentas ilícitas de las estructuras armadas
La neutralización de este cargamento representa una afectación millonaria a las finanzas de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra, red criminal que sostiene sus operaciones mediante el control de rutas fluviales y marítimas en el norte del país.
La localización de las caletas subterráneas evidencia las complejas modalidades de almacenamiento que implementan estas agrupaciones para evadir la vigilancia aérea y terrestre de las autoridades costeras.
A través de sus canales oficiales, el presidente De La Espriella ratificó la determinación del Ejecutivo para mantener e intensificar la presión operativa sobre los grupos al margen de la ley.
“En Santa Marta, la Policía Nacional, en coordinación con el Ejército y la DEA, incautó una tonelada de cocaína perteneciente a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra. El cargamento estaba oculto en dos canecas enterradas cerca del Parque Nacional Natural Tayrona y tenía como destino Estados Unidos”, confirmó el jefe de Estado, enfatizando el compromiso de las instituciones armadas: “Seguimos golpeando las rentas criminales de los narcoterroristas. ¡Vamos por todos!”.