Esta semana, el mandatario colombiano, Abelardo De La Espriella, lideró un primer encuentro con comunidades indígenas, donde hizo referencia a las posturas que tendrá su administración ante varios puntos clave.
Uno de los puntos que se conoció hace referencia a la consulta previa, mecanismo que ha generado un fuerte debate en el país frente a la necesidad de desarrollar proyectos. Sobre este aspecto en el especial, el jefe de Estado aseguró que respetará ese mecanismo, pero dejó claro que no cerrará los ojos de cara a posibles abusos.
“La consulta previa se va a respetar. Es un derecho que mi Gobierno va a garantizar. Se respetarán las autoridades indígenas, sus territorios, sus usos y, por supuesto, sus costumbres”, expresó De La Espriella.
En el discurso que dio en ese cara a cara, el presidente indicó: “Pero también quiero ser muy claro para que no haya equívocos. Respetar la consulta previa no significa cerrar los ojos frente a los abusos, las distorsiones o irregularidades que puedan crearse en torno a ellas. Mis instrucciones son precisas y claras para todos los miembros del Gobierno”.
“Se revisarán detalladamente los procedimientos para impedir que intermediarios, funcionarios, empresas o dirigentes puedan convertir la consulta previa en un negocio o utilizarla como mecanismo de presión económica. La voy a respetar, pero bajo ninguna circunstancia voy a aceptar que se utilice de manera ilegal como una presión al gobierno”, recalcó De La Espriella.
Además, expresó: “Esa revisión que les propongo no apunta al debilitamiento de la figura de la consulta previa, sino a su protección. Quiero repetirlo: la consulta debe servir para escuchar a las comunidades y encontrar soluciones, no para alimentar la burocracia ni llenar las alforjas de unos pocos. Ahora quiero hablarles de los asuntos presupuestarios. Los recursos destinados a los pueblos indígenas tienen que llegar a los pueblos indígenas”, subrayó.
Asimismo, el jefe de Estado expresó: “Parece una obviedad, pero ustedes saben que no siempre ocurre eso. La mayoría de las veces los recursos no llegan a los pueblos indígenas”.
Sumado a ello, el mandatario colombiano entregó otros detalles de ese encuentro en su cuenta personal de X: “Sostuve un encuentro con autoridades tradicionales y líderes de los pueblos indígenas de Colombia para trazar una nueva etapa en la relación entre el Estado y las comunidades. Reconozco el mandato constitucional de proteger nuestra diversidad étnica y garantizo el derecho a la consulta previa, con reglas claras que eviten que este mecanismo sea distorsionado por intermediarios”.
“Quiero una política en la que las comunidades participen desde el origen en los proyectos estratégicos de regiones como la Amazonía, el Pacífico, La Guajira, la Orinoquía y las zonas de frontera. Al mismo tiempo, ejerceremos un riguroso control fiscal para garantizar que cada peso destinado a estas comunidades se traduzca en resultados concretos: escuelas dignas, salud, agua potable y mejores condiciones de vida”, dijo el presidente.
Por último, De La Espriella recalcó: “Frente a la situación del pueblo misak de Guambía, dispuse la revisión jurídica de los actos administrativos de la ANT que agravaron los conflictos territoriales y ordené la presencia de la Fuerza Pública para salvaguardar la vida y proteger a las comunidades frente a las amenazas de grupos armados organizados. Que la extraordinaria diversidad de nuestra patria nunca sea una razón para dividirnos, sino una fuerza que nos una y un motivo para sentirnos profundamente orgullosos de Colombia”.