Este miércoles 16 de septiembre, el presidente de la República, Abelardo De La Espriella, ha venido sosteniendo varias reuniones de gobierno en su sede de Barranquilla.
Y en medio de esas actividades, el jefe de Estado posesionó a la nueva ministra de Educación, Ilva Myriam Hoyos, quien reemplazará a Viviane Morales en ese cargo. Morales presentó su carta de renuncia hace varios días por razones personales.
En la ceremonia de posesión, De La Espriella dio unas palabras sobre Hoyos: “Colombia tendrá en usted una ministra de Educación absolutamente extraordinaria, porque usted es una generala, es una heroína de cómo deben hacerse las cosas, de forma correcta, con apego a la Constitución y a la ley”.
“Pero también con observancia por la moral, por la ética y las buenas costumbres, de tal suerte que su Ministerio me ayudará a enderezar a aquellos que otros han querido torcer. Con la ayuda de Dios vamos a hacer lo mejor posible, de eso no tengo dudas”, recalcó el mandatario de la Patria Milagro.
Frente a la renuncia de Morales, el presidente esta semana firmó el decreto en el cual la aceptó.
“Aceptar, a partir de la fecha, la renuncia presentada por la doctora VIVIANE ALEYDA MORALES HOYOS al empleo denominado Ministro, ubicado en el Despacho del Ministro, de la planta de personal Ministerio de Educación Nacional”, se desprende de la medida.
Por último, sobre las razones de la dimisión de Viviane Morales, el vocero del Gobierno, Millero Soto, entregó detalles: “El 31 de agosto la doctora Vivian Morales le escribió al presidente de la Espriella para comunicarle una decisión difícil, su renuncia como ministra de Educación. Llevaba apenas tres semanas en el cargo, entregada a la construcción de la Patria Milagro, pero una situación familiar inesperada reclamó su presencia”.
“Dos días después llegó la respuesta del presidente Abelardo. No respondió solamente como presidente, respondió como su amigo. Le recordó que conoce su integridad, le agradeció su lealtad, su entrega durante la campaña y su paso por el Gobierno. Y escribió: ‘Hoy no quiero hablarte solamente como presidente, quiero hablarte, sobre todo, como amigo’”, recalcó.
Y concluyó Soto: “Viviane le prometió sus oraciones. Abelardo respondió que las suyas también la acompañarán, tanto a ella como a su familia. No hubo reproches ni distancias; hubo afecto, gratitud, amistad. Y el presidente cerró recordando algo que está por encima de cualquier cosa”.