Varios rectores del país estaban a la espera de la alocución que el presidente de la República, Abelardo De La Espriella, había anunciado para el domingo 13 de septiembre a las 8:00 p. m.
Y como lo prometió, a esa hora el mandatario colombiano se dirigió al país con una declaración de varios puntos sobre la política de su Gobierno.
Sin embargo, un elemento no pasó desapercibido y llamó la atención minutos antes de la alocución presidencial de De La Espriella. Tiene que ver con una historia que publicó en su cuenta de Instagram, en la que mostró la fachada de la sede de su Gobierno, ubicada en Barranquilla.
La historia impactó a los usuarios de las redes sociales, ya que quedó en evidencia el cambio de la sede de Gobierno de Barranquilla, donde dio la alocución del domingo el mandatario colombiano. La fachada muestra en su totalidad los colores de la bandera de Colombia, con el característico amarillo, azul y rojo.
Cabe reseñar que la sede está ubicada en la capital del Atlántico, en el Batallón Paraíso, cuyas adecuaciones, según lo detalló el propio De La Espriella, corrieron por cuenta de aportes privados, donaciones de empresarios y hasta recursos propios.
“No le cuesta un solo peso a los colombianos”, dijo en una pasada declaración, antes de la ceremonia de posesión como primer mandatario, que se llevó a cabo en Cali. En la fachada se puede observar cierto parecido con las instalaciones de la Casa de Nariño en Bogotá. Conserva un estilo similar en su arquitectura y se destacan las palabras “libertad y orden” y, más arriba, “Presidencia de la República”.
Por otro lado, el presidente Abelardo De La Espriella se detuvo durante su alocución del domingo para referirse a uno de los asuntos que, según afirmó, exige especial cuidado por parte del Estado: el reclutamiento de menores por organizaciones criminales. “Quiero detenerme particularmente en un asunto extremadamente delicado”, indicó.
Finalmente, en el discurso que dio el mandatario, dejó claro que los menores reclutados y utilizados por estos grupos deben ser considerados víctimas y sostuvo que su presencia en campamentos criminales no puede impedir que las autoridades actúen contra quienes los reclutan.