El abogado de Álvaro Uribe, Jaime Granados, se pronunció este 26 de septiembre en nombre del exmandatario para hacer algunas precisiones respecto a las recientes declaraciones hechas por el presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz, Alejandro Ramelli, tras indagaciones y críticas por cuenta de los manejos irregulares del presupuesto en esta entidad.
El jurista aseguró que es importante tener en cuenta que la JEP, como todo órgano del Estado, se encuentra sometida al control ciudadano, político e institucional respecto de su gestión, sus resultados y la ejecución de los cuantiosos recursos públicos que le han sido asignados.
Es por ello que a rendición de cuentas no constituye, de ninguna manera, un ataque a la justicia transicional, sino una exigencia inherente al Estado social de derecho.
“La JEP fue concebida principalmente para establecer verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición respecto de los máximos responsables de graves conductas cometidas con ocasión del conflicto armado, en especial quienes integraron las FARC y se sometieron a ese modelo excepcional de justicia transicional”, dijo Granados.
Agregó que la competencia de esta jurisdicción no puede extenderse por vía discursiva ni emplearse como mecanismo de presión frente a personas que, por mandato constitucional, se encuentran por fuera de su órbita funcional, menos aún quienes han ostentado la condición de jefes de Estado y están amparados por el fuero presidencial.
“Causa profunda preocupación que el presidente de la JEP sugiera que el debate sobre la financiación de esa jurisdicción podría conducir a la reactivación de actuaciones ante la Corte Penal Internacional. Tal afirmación desconoce que la CPI solo interviene, bajo los principios de complementariedad y subsidiariedad, cuando el Estado no puede o no quiere investigar y juzgar los crímenes de su competencia”, indicó.
Finalmente, hizo un llamado para que la discusión sobre la responsabilidad y la rendición de cuentas de la JEP se adelante por los canales institucionales apropiados, con plena asunción de sus deberes y responsabilidades.