En otro de los apartes del discurso que dio desde Barranquilla, el presidente de la República, Gustavo Petro, lanzó una aguda pulla, sin mencionar directamente a un candidato presidencial en específico.
En su intervención, el mandatario colombiano expresó: “Ahora, los que llaman los nunca son los mismos paracos de siempre, que llenaron de sangre las tierras fértiles del Caribe. No podemos engañarnos y por eso quiero hablar un poco de Barranquilla, del Atlántico”.
“Aquí está la cifra general de la pobreza en este departamento, en esta ciudad. Y es buena la cifra del Gobierno nacional a través de sus políticas en esta región. Yo recibí el departamento del Atlántico con el 37 % de la población, en el año 2022, en estado de pobreza”, afirmó el presidente.
Y avanzó en su discurso: “A la gente más pobre de este país, al campesinado, al cual le adquirimos un millón de hectáreas y entregamos reformas agrarias que no se han podido hacer en dos siglos”.
“Levantó la bandera del Partido Liberal y se le olvidó allá en los tiempos de Carlos Lleras Restrepo. Hoy no volvió a hablar del tema, se fue quitando el color rojo, pero no puedo hablar de política, y vistiéndose de un color negro, de los mismos de siempre. Los mismos de siempre que ahora dicen que son los que nunca han gobernado. Pamplinas, los que nunca han gobernado están en esta plaza”, subrayó el presidente Petro.
No obstante, esta semana el candidato presidencial Abelardo de la Espriella le respondió al presidente Gustavo Petro, luego de que criticara un cuadro que tiene el abogado y que retrata la cultura Caribe.
“Representa una de las danzas más tradicionales del carnaval de Barranquilla. Además, simboliza la resistencia de nuestros indígenas a la colonización española. Es una sátira, es folclor, es cultura. Qué tristeza que el presidente de la República sea tan ignorante, sea un hombre que esté lleno de tanto odio y de tanta mala fe”, afirmó el candidato.
La respuesta de Abelardo de la Espriella se dio por un discurso que pronunció Petro: “No voy a decir a qué sala pertenecía. Había una señora, algo de edad, blanca, y abajo un esclavo disfrazado por ella para tomarse la pintura porque no había foto. ¿Por qué se exhibe eso que creen que es arte?”.