El alcalde mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, emitió una declaración oficial con respecto a los incidentes materiales registrados este jueves 21 de mayo de 2026 en la capital del país, en el marco de las movilizaciones ciudadanas. El mandatario distrital rechazó las acciones contra la infraestructura de la ciudad y de sedes políticas.
“Los hechos de vandalismo hoy en Bogotá no son manifestación social, son violencia, y lo que es más grave aún, son violencia impulsada por declaraciones del propio presidente Petro a pocos días de una elección presidencial clave para el futuro del país”, afirmó Galán.
El mandatario local argumentó que señalar que las fachadas de bienes privados son de uso público e incentivar que sean grafiteadas genera repercusiones directas, como los ataques reportados contra la sede de la candidata Paloma Valencia y del partido Mira.
Solicitud de medidas de control a la fuerza pública
El mandatario de los bogotanos insistió en la necesidad de replantear los discursos públicos frente al orden social y enfocó la solución en los mecanismos de participación ciudadana.
“Estos ataques son, en realidad, ataques a la democracia, y con ellos buscan amedrentar a la ciudadanía. Nadie en Bogotá debe tener miedo y la respuesta a estos actos debe ser salir a votar masivamente. La democracia se protege con el voto”, enfatizó.
En su intervención, Galán atribuyó las limitaciones de control al marco normativo vigente del orden nacional, indicando que las directrices actuales impiden que la fuerza pública actúe conforme a los requerimientos de la seguridad urbana. Por este motivo, extendió una exigencia formal a la Casa de Nariño para modificar el esquema de acompañamiento en las calles.
“Le exijo al Gobierno nacional, al presidente Petro, que expida una orden escrita que se haga de público conocimiento en la que le dé la instrucción clara a la Policía de acompañar las manifestaciones de la mano del Ministerio Público”, puntualizó el funcionario.
Galán aclaró que esta medida no busca intimidar a los manifestantes, sino salvaguardar los derechos de los ciudadanos que deciden no participar en las protestas, instando al jefe de Estado a cumplir con sus deberes constitucionales para evitar nuevos altercados antes de los comicios.