A menos de dos semanas de la segunda vuelta presidencial del próximo 21 de junio, el exministro de Minas y Energía y expresidente del Congreso, Amylkar Acosta, publicó un análisis en el que evalúa a los candidatos Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda a partir del denominado Decálogo del millón de votos, presentado recientemente por Sergio Fajardo como una guía para los electores de centro.
En el documento, Acosta sostiene que dicho decálogo puede entenderse como una prueba de compatibilidad política basada en principios como la defensa de la Constitución de 1991, el rechazo a una Asamblea Constituyente, la separación de poderes, la lucha contra la corrupción, la seguridad, la responsabilidad fiscal y la superación de la polarización.
Tras comparar las posturas de ambos aspirantes, el exministro concluye que De la Espriella presenta una mayor coincidencia con los planteamientos de Fajardo.
Según su evaluación, el candidato obtendría entre siete y ocho puntos sobre diez, debido a sus coincidencias en temas como la defensa de la Constitución, el rechazo a una constituyente, la seguridad, la disciplina fiscal y el fortalecimiento de la economía.
No obstante, señala que uno de sus principales puntos débiles es el tono confrontacional que ha caracterizado parte de su discurso político.
Respecto a Iván Cepeda, Acosta le atribuye una calificación de entre cinco y seis puntos sobre diez. Aunque reconoce coincidencias en algunos aspectos sociales e institucionales, considera que existen diferencias significativas en asuntos relacionados con la seguridad, la política de paz total y varios enfoques económicos.
“El balance podría expresarse así: De la Espriella aprueba con observaciones; Cepeda aprueba parcialmente, con discrepancias importantes”, afirma el documento, que además aclara que ninguno de los dos candidatos coincide plenamente con la visión de centro político que, a juicio de Acosta, busca representar Fajardo.
El análisis también incorpora elementos adicionales que, según el exministro, deberían ser considerados por los votantes. Entre ellos, destaca la elección de las fórmulas vicepresidenciales.
Acosta resalta la experiencia en el sector público y la formación profesional de José Manuel Restrepo, fórmula de De la Espriella, mientras cuestiona la experiencia administrativa de Aída Quilcué, compañera de fórmula de Cepeda.
Asimismo, plantea diferencias profundas entre ambos proyectos en materia minero-energética. Mientras atribuye a Cepeda la intención de profundizar las políticas del actual Gobierno, considera que De la Espriella propone un giro orientado a recuperar la confianza inversionista y la seguridad jurídica en el sector.
Finalmente, Acosta reveló que en la primera vuelta presidencial votó por Sergio Fajardo y aseguró compartir “sin reparo alguno” el contenido de su decálogo, al tiempo que recordó que el voto en blanco sigue siendo una alternativa válida para quienes no se identifiquen con ninguno de los dos candidatos que disputarán la Presidencia.