No había existido una elección presidencial en Colombia en la que el voto de los seguidores de corrientes religiosas pudiera ser tan determinante para decidir al ganador de la contienda por la Casa de Nariño.

Los sectores religiosos –tanto aquellos que son católicos creyentes en el Vaticano como institución rectora de la iglesia como quienes siguen corrientes cristianas evangélicas y protestantes– han sido claves para elegir senadores, representantes a la Cámara y escaños en otras corporaciones territoriales.

“Si no le gusta, cállese”: Gustavo Petro arremetió contra iglesias que piden no votar por candidatos presidenciales

Sin embargo, los comicios de 2026 dejan ver que los candidatos no solo se han acercado a los fieles con las ya habituales imágenes de rezos en Semana Santa y visitas a santuarios que se han visto cada cuatro años, sino que convirtieron a las iglesias en uno de sus atriles de campaña.

Abelardo de la Espriella es uno de los protagonistas de ese relato. El abogado era ateo, pero ahora asiste a prédicas con pastores. Cuando se le pregunta por qué dio el paso de no creer a convertirse en un seguidor, él afirma que vivió una experiencia personal que lo transformó. Incluso, en una reciente entrevista respondió a la periodista Vicky Dávila que tuvo una conversión.

El voto religioso puede ser vital para las elecciones de mayo. Foto: Catalina Olaya

El relato de fe de la campaña de De la Espriella pasa por varias figuras. Junto a él está Sara Castellanos, senadora electa por Salvación Nacional, quien pertenece a la Misión Carismática Internacional (MCI); también el cofundador del partido Colombia Justa Libres, John Milton Rodríguez, quien ahora preside la Iglesia Misión Paz; además de la excandidata a la Cámara y pastora Diana Rodríguez, hija de John Milton.

En sus eventos en iglesias se ha llevado aplausos, aunque es muy pronto para definir si estos se transformarán en votos. Carlos Ramírez, profesor del Departamento de Ciencia Política y Estudios Globales de la Universidad de los Andes, explica que los valores y símbolos religiosos desempeñan un rol importante en la escenificación de la política, especialmente en un país en el que la mayoría de la población (78 por ciento) se considera religiosa, aunque las personas no sigan sus credos con rigurosidad.

Paloma Valencia conmemoró la Semana Santa en Popayán: esta fue la emblemática procesión a la que asistió

La candidata Paloma Valencia oró durante la Semana Santa en Popayán y el candidato Sergio Fajardo, un político que ha estado alejado de la religión, sorprendió compartiendo un mensaje del papa León XIV y con una carta a los feligreses. El relato de la fe va más allá de una campaña.

El pastor Rodríguez está convencido de que el voto religioso puede ser determinante en esta elección debido al alto porcentaje de sufragantes que se identifica con algún credo y por la incursión de líderes de las comunidades religiosas en el ámbito público. “Las candidaturas que hagan compromisos públicos con estas causas y que brinden reconocimiento y espacio a estos liderazgos ganarán el favor de las mayorías de las comunidades religiosas de Colombia”, argumentó.

En las comunidades religiosas tienen como favoritos a Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella. Foto: Semana

Hay dos partidos cristianos en la escena política: Colombia Justa Libres y el Mira. El primero de estos, conectado con la iglesia Avivamiento, pidió votar por De la Espriella; desde el Mira, colectividad vinculada con la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional, afirman que los equipos de De la Espriella y Valencia tocaron su puerta, pero optarán por definir su apoyo en la segunda vuelta.

Pero, ¿existe un voto religioso? El profesor Ramírez afirma que se debe “ver con cautela ese concepto. Si entre las iglesias evangélicas, en un sentido genérico, ya hay divisiones y si sus votantes, supuestamente disciplinados y organizados, no lo son tanto, más aún vale este punto para los ciudadanos que se consideran católicos”.

Departamento de Estado de Estados Unidos tiene la lupa sobre amenazas contra Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella

La fe católica puso dos congresistas consagrados a la Virgen María para el periodo 2022-2026 y uno de estos logró reelegirse para el nuevo periodo. El Mira alcanzó tres escaños en el Senado en las elecciones legislativas, uno más en relación con el periodo que está por terminar, y en los partidos Centro Democrático y Conservador también aparecieron figuras que se movieron por el sufragio de la fe. Es más, Valencia y De la Espriella se reunieron con la Confederación de Comunidades Judías de Colombia, desde donde respondieron a SEMANA que no comentarán sobre el tema.

Con ese contexto, el voto religioso puede ser decisivo para la segunda vuelta y para el respaldo a candidatos de derecha que asuman posturas radicales sobre asuntos como la decisión de las mujeres de abortar (y no ser madres), la muerte asistida médicamente o la adopción por parte de parejas del mismo sexo. El resultado se verá en las urnas.