A una semana de que los colombianos regresen a las urnas para elegir al próximo presidente de la República, la Defensoría del Pueblo encendió las alarmas por el clima que rodea la recta final de la campaña.

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En su tercer informe de seguimiento al compromiso por unas elecciones libres y en paz, la entidad concluyó que el debate político se ha deteriorado y que persisten conductas que ponen en riesgo la convivencia democrática.

“El informe de seguimiento refleja un deterioro profundamente preocupante del debate político en esta fase que es definitiva en la campaña presidencial”, señaló la defensora del Pueblo, Iris Marín, al presentar los resultados del monitoreo realizado a los dos candidatos que disputan la Presidencia.

Según explicó la funcionaria, solo uno de los aspirantes firmó el compromiso impulsado por la entidad. Sin embargo, los hallazgos muestran incumplimientos en aspectos considerados fundamentales para garantizar una campaña basada en el respeto y la información veraz.

Uno de los puntos que más preocupa a la Defensoría tiene que ver con la difusión de información veraz. “Resulta especialmente grave el punto relacionado con la difusión de la información veraz”, afirmó Marín.

La entidad indicó que durante el monitoreo se identificaron 13 hechos relacionados con este aspecto y aseguró que todos reflejan incumplimientos. “Los 13 hechos monitoreados muestran inobservancia total del deber de difundir información veraz”, advirtió.

El informe también alerta sobre el uso de discursos estigmatizantes y el deterioro del lenguaje constructivo. De acuerdo con la Defensoría, uno de los candidatos registró un nivel de cumplimiento del 40 % en esta materia, mientras que el otro obtuvo un 0 % en los hechos evaluados.

“No estamos en una guerra”

La defensora lanzó además un llamado para reducir el nivel de confrontación que se ha evidenciado en la campaña y recordó que las diferencias políticas deben tramitarse dentro de las reglas democráticas.

“Estamos teniendo una conversación pública que está llevando al país a niveles cada vez más altos de confrontación y hostilidad. Es inadmisible que en la recta final de una elección presidencial se siga alimentando un clima de desconfianza, agresividad y estigmatización”, afirmó.

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Marín fue más allá y envió un mensaje directo a los actores políticos: “Quiero recordar algo que parece elemental. Estamos en un proceso para elegir por mayorías al líder que queremos que conduzca los destinos del país. No estamos en una guerra. Son elecciones, es democracia”.

La funcionaria concluyó que, aunque la campaña termina el próximo domingo, el país seguirá necesitando espacios de diálogo y encuentro. “Quienes aspiran a dirigir el país tienen también la responsabilidad histórica de contribuir a unirlo, no fracturarlo más”, sostuvo.