Este miércoles 10 de junio, el presidente de la República, Gustavo Petro, adelantará una agenda de trabajo desde Estados Unidos, en donde aterrizó para asumir la presidencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Sin embargo, en Nueva York, el mandatario publicó un confuso mensaje en su cuenta personal de X, en el que habló de nazis, inteligencia artificial y hasta mencionó al magnate de la tecnología Elon Musk.
“De esto hablaré hoy al asumir Colombia la presidencia del Consejo de Seguridad Mundial. El uso de las nuevas tecnologías de la comunicación: redes e inteligencia artificial, borra de tal manera la frontera entre verdad y mentira, transformando una en otra, que se acaba con la humanidad como predijo el físico Stephen Hawking”, afirmó Petro.
Y avanzo en el mensaje: “Los dos hechos de más inseguridad para la humanidad son: una inteligencia artificial sin regulación pública y una crisis climática sin planificar globalmente la descarbonización de la vida económica. En Belfast están quemando la casa de los migrantes y en Colombia vemos cómo el imaginario popular lleva a votar al pueblo por sus asesinos. En ambos usan dineros de poderosas redes internacionales de pocos multibillonarios y del genocida”.
“El poder de la inteligencia artificial se disputa entre hombres de interés privado en EE. UU. y China. Su proyección, al ser un mundo de competencia de ganancias privadas, va hacia la deshumanización y la guerra a pueblos que son oferta de migrantes y petróleo”, recalcó el izquierdista.
También dejó de presente: “En Belfast, un nazi impulsado desde las redes directamente por el propietario de esta red, donde escribo, y con algoritmos de expansión y viralidad que responden a trinos que mencionan símbolos nazis, como me sucedió cuando solo escribí el saludo fascista que es el mismo de los césares romanos y llegó a 35 millones de personas. Mi error, no escribir contexto, pero me ha servido para saber qué pasa con los algoritmos de las redes”.
“La manipulación del imaginario popular y la conciencia lleva no solo a que pobres y trabajadores voten por ricos que expresan abiertamente que les quitarán sus derechos y la democracia, sino que asumen directamente la violencia contra sus hermanos de humanidad. Lo estamos viendo en Colombia con la amenaza generalizada en redes y verbales y físicas en la calle, movilizando violentamente a personas embrutecidas contra sus vecinos o activistas; también quemando casas en Europa contra el que consideran pobre, bárbaro: el migrante de los países más pobres”, recalcó.
Además, aprovechó para señalar: “De nuevo estamos ante una violencia mundial, que incluye misiles arrojados contra bebés, casas quemadas. En Irlanda del Norte, un parlamentario británico nazi, impulsado por Elon Musk en esta red, que tiene algoritmos que expanden mensajes nazis y de extrema derecha, ha logrado una nueva violencia en Belfast y pasa a toda Europa, que ya no lucha contra imperios o el nazismo, sino contra la humanidad que, por la colonización, hicieron más pobre”.
“El parlamentario británico nazi dice, aprovechando un crimen que debe investigar la justicia, que hay que poner pena de muerte contra la migración bajo la consigna ‘Basta ya’. Esto significa un nuevo nazismo en el mundo y la muerte de la idea de una democracia global y la hermandad humana que sale de la Segunda Guerra Mundial. Los aliados han pasado al discurso antimigrante y se golpean latinoamericanos en los EE. UU., incluidos los colombianos. Los colombianos con capacidad de votar votan por los más radicales de los antimigrantes porque la firmeza por la patria no se refiere a su patria colombiana, sino a su nueva patria concedida en años anteriores: los EE. UU.”, insistió Petro.
Y finalmente agregó en el extenso mensaje: “Elon Musk, al impulsar un ‘Basta ya’, que pide pena de muerte a los migrantes en nombre de los derechos de los mal llamados ‘blancos’, establece la nueva realidad del mundo y la manipulación de las conciencias por inteligencia artificial. Ya el papa León XIV ha hecho su encíclica Magnífica humanidad y desde el progresismo se ha hecho lo mismo”.
“No se trata de acabar con la inteligencia artificial, sino de regularla por la humanidad globalmente. Si así fuera, sería un instrumento de productividad que no nos llevaría al desempleo global y al fin de la humanidad y la democracia, ni a la barbarie del norte, sino a la civilización diversa y a un disfrute de la riqueza social medido en tiempo libre. No nos llevaría a desconocer la crisis climática y el fin de la vida por el uso de hidrocarburos, sino al aire limpio y no venenoso”, concluyó.