El mercado de la vivienda sigue paralizado en Bogotá. Las altas tasas de interés, la trepada de la inflación, aunque ha venido cediendo, la incertidumbre por la asignación de nuevos subsidios para la adquisición de viviendas de interés social (VIS) por parte del Gobierno nacional y hasta el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de la alcaldesa Claudia López, tienen en jaque a los constructores, siendo las familias más vulnerables las más afectadas.

Con corte a julio de 2023, la vivienda sigue sin levantar cabeza. De acuerdo con cifras de Camacol, en lo corrido del año se han vendido 28.986 unidades de vivienda nueva en Bogotá y Cundinamarca, lo que significa un alarmante desplome del 45,7 %, frente a igual período del año anterior. La caída más preocupante está en la vivienda VIS, con un retroceso del 48,2 %, lo que pone en evidencia que las familias de más bajos recursos no están pudiendo acceder a casa propia.

Los lanzamientos e iniciaciones de nuevos proyectos también están en caída libre. Lo quiere decir que, si bien se sigue buscando vivienda, cada vez será más imposible encontrar. A julio, en la capital y Cundinamarca, los lanzamientos de viviendas se desplomaron 44 % a 27.519 unidades, siendo la vivienda VIS la más golpeada con una caída del 50 %.

Sigue la afectación a la construcción de vivienda en Bogotá. (Imagen de referencia) Foto: Guillermo Torres Reina / SEMANA | Foto: GUILLERMO TORRES

Las iniciaciones, por su parte, entre enero y julio de este año, cayeron 34,5 %, de 47.305 unidades a 30.972, lo que se traduce en una señal de alarma, no solo porque no se está construyendo en Bogotá, sino también porque el sector de la construcción, que es uno de los principales jalonadores del PIB, está generando menos empleo.

Para Sandra Forero, quien duró 12 años al frente de la presidencia de Camacol, la falta de asignación de subsidios por parte del Gobierno es una de las principales razones que ha frenado el mercado de vivienda, pues las familias al no tener recursos para pagar su casa, a los proyectos se les está complicando lograr el cierre financiero, y al tener viviendas en el inventario, no se están lanzando nuevos proyectos.

“En lo que va del Gobierno Petro se han asignado cerca 18.000 subsidios; de esos, a Bogotá solo le tocaron 800, y con el nuevo mecanismo que estableció el Ministerio de Vivienda, se le va a dar la prioridad a los municipios pequeños, por lo que adquirir vivienda en Bogotá va a ser mucho más difícil”, señaló Forero.

Construcción de vivienda en Bogotá. | Foto: GUILLERMO TORRES REINA

POT

Otro de los factores internos que estaría golpeando el mercado de la vivienda en Bogotá es el POT expedido por decreto, el cual frena la expansión y le apunta a la renovación urbana como mecanismo para generar nuevas viviendas en la ciudad. Incluso para ello, el POT establece las llamadas actuaciones estratégicas, pero este mecanismo, hasta el momento, estaría frenando la construcción en la ciudad.

“Las actuaciones estratégicas las impone el POT en áreas estratégicas de la ciudad y lo que hace es que congela el desarrollo de dichas áreas de la ciudad por seis años, mientras que eso se va a reglamentando, es decir, congela la construcción de nuevos proyectos. En consecuencia, este POT lo que va a lograr es expulsar otra vez la vivienda social, porque está congelando el 60 % del suelo y está imponiendo una cantidad de cargas que no va a permitir que tengamos oferta de vivienda social”, dijo Forero.

En diciembre de 2021 la alcaldesa Claudia López expidió el Decreto 555 Bogotá Reverdece. | Foto: Alcaldía de Bogotá

El concejal de la Alianza Verde, Diego Cancino, si bien tiene otro argumento, también hizo fuertes cuestionamientos. “La ciudad no gana con las actuaciones estratégicas. No tenemos claridad dónde van a ser y los moradores van a ser los más afectados. La ciudadanía en la negociación va a perder porque no le van a pagar un precio justo”, precisó.

A pesar de que el POT establece que las actuaciones estratégicas deben adoptarse dentro de los seis años siguientes, la administración de Claudia López ya trabaja en cuatro de ellas: Chucua la Vaca, Calle 72, Distrito Aeroportuario y Ciudadela educativa y del cuidado, pero pueden pasar varios meses más hasta que se reglamenten por completo.

De acuerdo con Forero, las actuaciones estratégicas y la renovación urbana establecidas en el nuevo POT también tienen paralizada la vivienda en la ciudad. “Hay incertidumbre jurídica en Bogotá, las licencias expedidas con el nuevo POT son mínimas”, dijo.

Hay alerta por la desaceleración del mercado de vivienda en Bogotá. | Foto: GUILLERMO TORRES REINA

En la más reciente Asamblea de Camacol, la Secretaría de Planeación reveló que con el Decreto 555 por el cual se adopta el nuevo POT, se han presentado un total de 3.040 licencias de construcción aprobadas o en trámite; sin embargo, de ese total solo 5 son licencias de urbanismo y construcción y otras 22 son licencia de urbanización.

A pesar de estas cifras, el mercado de vivienda sigue en cuidados intensivos y urge medidas para incentivar el sector en Bogotá y en la región.