José Obdulio Gaviria, uno de los ideólogos del Centro Democrático, se refirió a uno de los temas que ha ocupado la conversación en varios sectores políticos del país: el posible retiro de la vida pública del expresidente Álvaro Uribe.
A través de su cuenta oficial de X, Gaviria contó una anécdota y la comparó con lo que vive a diario cada vez que acompaña las correrías del exjefe de Estado.
“Un amigo le pidió a Uribe que se retire de la vida pública (no entendí o no recuerdo si él explicó por y para qué lo pedía). En fin. Lo que sí queda claro es que, o Álvaro Uribe no oyó, o le importó un comino la orden”, contó el dirigente político antioqueño, quien no reveló el nombre del amigo.
Sin embargo, siguió contando: “Acompañé a Uribe Vélez a visitar la comunidad de La Iguana y a ofrecer la solidaridad en esta hora de calamidades. Ah, y ayer estuvo en Fredonia y su intervención fue escuchada con entusiasmo por todo el auditorio: una cátedra de buen gobierno y responsabilidad política. Ah, y el jueves había llegado de una intensa gira por Europa donde fue recibido como el más influyente líder latinoamericano”.
José Obdulio Gaviria recordó que los socialistas quisieron sacar a Winston Churchill del escenario desde 1945 y “él los mandó al carajo”.
“Uribe, igual. No insistan y, mejor, prepárense que en las regionales de 2027 les va a dar otra muenda”, afirmó.
Álvaro Uribe ha demostrado que es incansable. Y que hasta el final de sus días recorrerá el país, escuchará a las comunidades, recogerá los problemas de las regiones y hará gestión. En la pasada campaña presidencial, se echó encima la campaña presidencial de Paloma Valencia y en la segunda vuelta respaldó a Abelardo De La Espriella, con quien tiene una amistad desde que él era presidente y el Tigre, un afamado abogado penalista.
Ni siquiera en los momentos más complejos de Uribe pensó en hacerse a un lado de la política.
En medio del juicio penal por supuesta manipulación de falsos testigos, tras una denuncia del excandidato presidencial Iván Cepeda, Álvaro Uribe no se detuvo. En la recta final, viajó a las regiones, pronunció discursos y acudió a las universidades para hablarle a un público inquieto: los jóvenes, a quienes les recordó los resultados de su Política de Seguridad Democrática.
Uribe Vélez no descansará. Es el jefe máximo del Centro Democrático y en el partido político lo respetan y sus congresistas son disciplinados ante sus principios ideológicos. Por tanto, así los opositores lo consideren, el exprimer mandatario no dará un paso al costado porque la política es como si fuera vitamina para su vida.