El Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella confirmó este miércoles, 21 de octubre, que decretará el Presupuesto General de la Nación porque el Congreso no culminó su trámite legislativo. La razón obedece a la controversia jurídica que se generó porque el Senado y la Cámara aprobaron textos diferentes y faltó la conciliación de un artículo.
SEMANA documentó la cronología de lo que ocurrió.
La discusión sobre el artículo 65 (sobre operaciones de cobertura fiscal y el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles) tuvo varios momentos decisivos durante la sesión plenaria del Senado.
Lo que comenzó como una votación de artículos con proposiciones avaladas por el Gobierno terminó convertido en una controversia sobre el alcance de lo aprobado y las diferencias entre los textos tramitados en el Senado y la Cámara de Representantes.
El origen de la discusión se remonta a las 6:14 de la tarde del pasado lunes, 19 de octubre, cuando el senador Carlos Meisel, del Centro Democrático, anunció un nuevo bloque de artículos para votación. Según explicó, se trataba de disposiciones que contaban con proposiciones avaladas por el Gobierno.
“Estos artículos son: el 2, el 65, el 90, el 91 y el 92”, señaló Meisel.
El presidente del Senado, Honorio Henríquez, pidió una aclaración: quería establecer cuáles de esos cinco artículos tenían proposiciones y si existía alguna diferencia entre ellos.
Meisel respondió que todos correspondían a artículos con proposiciones avaladas, aunque uno tenía simultáneamente proposiciones avaladas y no avaladas. Propuso retirarlo del bloque para facilitar la votación.
Hasta ese momento, el artículo 65 había quedado expresamente identificado como una disposición que contaba con una proposición respaldada por el Gobierno. Sin embargo, una hora después se produjo el giro que daría origen a la controversia.
A las 7:16 p. m., Meisel planteó continuar con la votación de los artículos que no habían sido negados, con las proposiciones avaladas por el Gobierno. Segundos después, también a las 7:16 p. m., el senador David Barguil, del Partido Conservador, intervino para retirar del bloque los artículos 90 y 91, debido a que tenían proposiciones que modificaban su contenido.
Acto seguido, se anunció un nuevo grupo de artículos para votación: 8, 10, 21, 27, 28, 60, 65, 71, 79, 80, 83 y 86.
El artículo 65 quedó así incluido en el bloque sometido a consideración de la plenaria entre las 7:16 y las 7:31 de la noche.
Una fuente de alto nivel le dijo a SEMANA que el punto determinante es que, de acuerdo con la reconstrucción de la sesión, ese bloque se votó bajo el entendido de conservar el texto de la ponencia, sin incorporar modificaciones. Esto contrastaba con el anuncio inicial, que había situado al artículo 65 entre las disposiciones con proposiciones avaladas por el Gobierno.
Esa diferencia, a juicio de varios congresistas, no era menor. Mientras en la Cámara de Representantes el artículo 65 había sido aprobado con una modificación contenida en una proposición avalada por el Gobierno, en el Senado la votación quedó asociada al texto original de la ponencia.
La controversia no terminó allí.
Entre las 7:32 y las 8:18 p. m., la plenaria del Congreso abordó otros bloques de artículos, esta vez con proposiciones no avaladas por el Gobierno. En la relación anunciada figuraban los artículos 1, 4, 6, 29, 51, 54, 66, 75, 76, 78, 84, 90 y 92. El artículo 65 no aparecía en esa lista.
A las 8:21 p. m., el senador Barguil dejó una constancia expresa: los artículos 2, 65 y 85 no se votarían en ese momento. En el caso del 65 —el de la controversia—, la referencia correspondía a una proposición aditiva.
Un minuto después, a las 8:22 p. m., el senador volvió a precisar cuáles eran los artículos sometidos a votación en ese bloque: 1, 4, 6, 29, 51, 54, 66, 75, 76 y 78. Nuevamente, el artículo 65 quedó por fuera.
El último momento relevante ocurrió a las 8:29 p. m., cuando Barguil enumeró los artículos que todavía estaban pendientes de votación: 2, 85, 90, 91, 92 y 93.
Sin embargo, desde el Senado aseguran que la responsabilidad es de la Cámara de Representantes porque tuvieron el tiempo suficiente para darse cuenta de que los textos eran suficientes. Además, aseguran que si la votación planteada era “espejo” sencillamente se debió presentar una proposición donde se pidiera acoger el texto aprobado por el Senado.
El artículo 65 no estaba entre los pendientes.
La omisión resulta significativa porque es consistente con el hecho de que el artículo ya había sido sometido a votación en el bloque anterior, entre las 7:16 y las 7:31 p. m. No obstante, Barguil hizo referencia a una proposición aditiva avalada por el Gobierno relacionada con ese mismo artículo.
Así quedó planteada la controversia: el Senado había votado el artículo 65, pero persistía la discusión sobre si el texto aprobado incorporaba o no la proposición avalada por el Ejecutivo.