El ministro del Interior, Armando Benedetti, se convirtió en uno de los funcionarios del gobierno de Gustavo Petro más deseados por un sector de la campaña presidencial de Iván Cepeda después del domingo, 31 de mayo, cuando Abelardo de la Espriella aventajó en las urnas al competidor de la izquierda por más de 600.000 votos.

A Benedetti lo llamaron “la bestia” y en redes sociales algunos sectores progresistas pedían soltarlo de su jaula para que enderezara el rumbo de la campaña de Cepeda, tal como ocurrió en la de Juan Manuel Santos, en 2014, cuando el nobel le ganó en segunda vuelta a Óscar Iván Zuluaga.

Benedetti habló con el presidente Gustavo Petro el martes, 2 de junio, y él vio con buenos ojos que saliera del Ministerio del Interior y respaldara políticamente a Cepeda, a quien le faltan los más de 600.000 votos que le sacó De la Espriella en primera vuelta y otros 2 millones de respaldos para triunfar en las urnas sin mayor problema, según las cuentas del exdirector de la Dirección de Prosperidad Social, Gustavo Bolívar.

El minitro del Interior, Armando Benedetti. Foto: GUILLERMO TORRES REINA / SEMANA

Benedetti lo contempló. Y escuchó varios cantos de sirena que le pedían que salvará el barco de Cepeda. El propio embajador de Colombia en Brasil, Alfredo Saade, le solicitó públicamente que renunciara a su cargo, “él sabe para qué”.

Pese a las apuestas, Armando Benedetti le informó al presidente Gustavo Petro que prefería seguir en el Ministerio del Interior y cumplir su palabra: salir del Gobierno junto con el jefe de Estado el 7 de agosto de 2026.

Abelardo de la Espriella, Iván Cepeda Foto: Semana

El funcionario de la política no ha hecho pública la noticia, pero su círculo más cercano tiene claro que el ministro no saltará a las toldas de Cepeda. También lo sabe el presidente.

Una de las razones obedeció a que Benedetti no es cercano a Iván Cepeda.

Aunque tienen buena relación, el hoy candidato presidencial es un hombre cerrado y se rodea exclusivamente de cinco personas que le hablan al oído, entre ellas, la senadora María José Pizarro, el congresista Gabriel Becerra, Gustavo Bolívar, entre otros.

El ministro del Interior, Armando Benedetti, y el presidente Gustavo Petro. Foto: Colprensa

Benedetti pudo llegar a articular la campaña, pero a juicio de varias personas cercanas al ministro, no podía cumplir el mismo papel que desempeñó con Gustavo Petro en 2022 con quien recorrió el país, estuvo en las caravanas de seguridad y compartió tarima en varias regiones. Petro escuchaba a Benedetti y el político barranquillero se convirtió en su persona más cercana y de mayor confianza.

En el caso de Cepeda, el escenario es distinto.

Como si fuera poco, varias personas cercanas a Cepeda dijeron en voz baja que el candidato presidencial no estaba tan seguro del aterrizaje del político barranquillero.

Este hecho demuestra las distancias que existen entre Iván Cepeda y Gustavo Petro. Aunque el segundo se echó encima la campaña presidencial del primero, han sostenido diferencias, como cuando se escogió a Aida Quilcué como vicepresidenta y no se le consultó al jefe de Estado.

Quedan 18 días para la segunda vuelta presidencial y conseguir más de 3 millones de votos no es tan sencillo.

En el petrismo confiaban en la llegada de Juan Daniel Oviedo para acercarse al centro político y tampoco se produjo. Igual ocurrió con el excandidato presidencial Sergio Fajardo.

En el abanico les queda Claudia López, quien le anunciará al país su decisión en la noche de este miércoles.