Como parte del proceso de transición institucional correspondiente al inicio del mandato presidencial de Abelardo De La Espriella, la mayoría de los diplomáticos colombianos acreditados en el exterior presentó su renuncia protocolaria. Los representantes del país pusieron sus cargos a disposición del jefe de Estado para facilitar la conformación del equipo de política exterior.
Sin embargo, un grupo de embajadores decidió no presentar la dimisión voluntaria de sus responsabilidades internacionales. Frente a esta coyuntura, el presidente de la República procedió a declarar insubsistentes los nombramientos de cinco embajadores en ejercicio de las atribuciones constitucionales y legales que les confiere el cargo:
- Guillermo Francisco Reyes González, embajador de Colombia ante el Gobierno del Reino de Suecia.
- Vilma Rocío Velásquez Uribe, embajadora de Colombia ante el Gobierno de la República de Haití.
- Yennifer Edilma Parra Moscoso, embajadora de Colombia ante el Gobierno de la República de Turquía.
- Juan Manuel Corzo Román, embajador de Colombia ante el Gobierno de la República del Paraguay.
- William Sidney Bush Howard, embajador de Colombia ante el Gobierno de Trinidad y Tobago.
La medida oficial abarca a los representantes de las misiones diplomáticas en Europa, el Caribe, Suramérica y Asia Occidental. Las decisiones alcanzan a los delegados en Suecia, Haití, Turquía, Paraguay y Trinidad y Tobago, quienes cesarán en sus funciones representativas tras la expedición de los actos administrativos correspondientes.
Lista de diplomáticos retirados de sus funciones
Los actos administrativos que formalizan la desvinculación de los diplomáticos se encuentran en etapa de trámite y firma ejecutiva. El Ministerio de Relaciones Exteriores asumió la coordinación técnica de las sedes, con el objetivo de mantener la representación de Colombia y la atención a los ciudadanos en los países receptores.
La Cancillería designará encargados de negocios de forma temporal mientras se nombra a los nuevos titulares de cada delegación. La medida busca evitar interrupciones en las agendas bilaterales y mantener los canales institucionales con los gobiernos extranjeros donde se presentaron los retiros.
Ejercicio de facultades y continuidad institucional
Desde el Ejecutivo se precisó que estos movimientos forman parte del uso habitual de las potestades del presidente de la República en materia de relaciones internacionales. Las determinaciones responden a la reorganización de la política exterior, buscando que la representación del país en el extranjero vaya en línea con la nueva administración.
La finalización de estas funciones diplomáticas se hará efectiva en cuanto concluya la notificación de los decretos respectivos. El Ministerio de Relaciones Exteriores garantizará el retorno de los funcionarios y el empalme con el personal encargado en cada una de las embajadas mencionadas.