El ministro de Justicia, Iván Cancino, reveló en SEMANA que el Gobierno nacional estudia la posibilidad de que el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), hoy bajo la administración de esa cartera, pase al inventario del Ministerio de Defensa. No es la primera vez que se plantea esta posibilidad.
En conversación con Vicky Dávila, el alto funcionario de la administración de Abelardo De La Espriella declaró: “El problema nunca ha sido de las instituciones, ha sido de las personas. Pero sí hay que dar un debate muy fuerte, y es que no se le olvide que el Inpec es una fuerza armada y las fuerzas armadas deben estar bajo el mando del Ministerio de Defensa”.
Él no dio por sentado de que se dará el cambio y reiteró que se trata de un estudio.
Cancino también aprovechó el escenario para manifestar que el Ejecutivo no tiene una estigmatización frente a los funcionarios del Inpec, y que prueba de ello sería la protección que se les brinda por las múltiples intimidaciones que reciben.
Así lo narró: “Los han amenazado, los han matado y han tenido y contarán con todo mi respaldo. En el Inpec hay gente muy buena, muy profesional, que también podrá ser considerada para todo lo que el Gobierno pueda estar planteando. Sí está siendo objeto de estudio cómo se hace todo con una entidad como el Inpec y cómo va a ser en el futuro la protección y la guarda de esas cárceles. También se está estudiando la posibilidad de que puedan hacerlo entidades privadas”.
No solo se está analizando ese cambio de cartera, los esfuerzos se concentran en los proyectos para la construcción de diez mega cárceles y pabellones de alta seguridad para resguardar a los criminales más peligrosos del país.
Por ejemplo, se piensa en un buque cárcel. Cancino explicó quiénes terminarían allá: “Por supuesto, los peores y los que delinquen. Una persona que siga delinquiendo, que siga generando zozobra, ordenando homicidios. Yo sí les pido a los señores jueces que tengan en cuenta si es mejor proteger a toda la sociedad o permitirle al señor que los familiares lo visiten cada ocho o cada 15 días. Va a ser excepcional, va a ser para un grupo de personas que sigan generando delincuencia”.
Y concluyó que con el sector privado se analizan las obras de las cárceles, que estarían en zonas alejadas de la población civil.