Antes de finalizar el más reciente período legislativo, el triunvirato que investigó al presidente Gustavo Petro por presunta financiación irregular de la campaña presidencial de 2022 se dividió.
Por un lado, el exrepresentante Alirio Uribe, del Pacto Histórico, pidió absolver al jefe de Estado, mientras que Gloria Arizabaleta, también del Pacto, y Wilmer Carrillo, del Partido de La U, salvaron su voto y pidieron a la sala plena llamar a indagatoria al hoy mandatario.
Uribe no resultó elegido y no volvió al Congreso; Arizabaleta tampoco. Mientras tanto, Carrillo saltó al Senado.
En la Comisión de Investigación y Acusación quedaron las dos posturas de los tres investigadores y serán sus nuevos integrantes quienes revisen nuevamente el expediente y tomen una decisión.
SEMANA conoció que los nuevos integrantes de la Comisión no decidirán pronto. Al menos, no en los próximos tres meses, porque hay varias razones de peso.
Aunque el Congreso se posesionó el 20 de julio, hasta finales del mes pasado se conocieron los nombres de los integrantes de la Comisión y las directivas deben esperar la posesión de Abelardo De La Espriella y del ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, para solicitarles, como es usual, un giro presupuestal para la contratación de abogados y expertos penalistas que apoyen a los congresistas en el desarrollo de sus investigaciones.
Los 17 representantes a la Cámara también deberán informar a las directivas de la Comisión si tienen algún tipo de conflicto de interés que los lleve, eventualmente, a apartarse de algunas de las investigaciones penales y disciplinarias que se adelantan en la Comisión.
Y finalmente, el presidente de esa célula legislativa, Carlos Cuenca, tendrá que repartir entre los nuevos legisladores las investigaciones que allí se adelantan, entre ellas las más de 200 contra el presidente Gustavo Petro.
Después del 20 de julio, el petrismo se fortaleció en la Comisión porque pasó de 3 congresistas a 5: María del Mar Pizarro, Heráclito Landinez, Gabriel Becerra y Jorge Bastidas. Pero eso no quiere decir que tenga amplias mayorías porque varios parlamentarios que en la pasada legislatura acompañaron al gobierno de izquierda, hoy no lo harán.
Por ejemplo, las dos curules de paz que tienen asiento en la Comisión (Luis Ramiro Ricardo Vuelvas y Jorge Rodrigo Tovar) apoyan a Abelardo De La Espriella. Igual ocurre con Juan Loreto Gómez, del Partido Conservador.
Del lado del abelardismo también estarán los tres parlamentarios del Centro Democrático (Jesús Salim Lorduy, Daniel Briceño y Jhonatan Eduardo Pineda), y Carlos Alberto Cuenca, de Cambio Radical.
El escenario para Gustavo Petro no pinta favorable en esta nueva legislatura. Por eso, hasta el final, este gobierno buscó enderezar las cargas de la Comisión, pero no lo logró.