El presidente saliente, Gustavo Petro, no asistirá a la ceremonia de posesión del mandatario electo, Abelardo De La Espriella. Así lo anunció en el consejo de ministros televisado de este martes, 14 de julio.
Petro declaró frente a sus funcionarios: “Yo no puedo aceptar un presidente, y por eso no voy a estar el 7 de agosto en ninguna parte, ni darle la mano, allá él que lo diga, pero el sabe por qué, porque eso es un fraude”.
Así las cosas, la inasistencia del jefe de Estado está justificada en la teoría de un presunto fraude electoral que no ha sido probada ante las autoridades judiciales y cuyas pruebas son desconocidas por la opinión pública.
La versión de Petro es que no sería un fraude considerable, sino de 848.000 votos: “No es el fraude monumental de cuatro o cinco millones, que sería fácil de encontrar. No. Es un fraude que yo creo que es de 848.000 votos”.
Tradicionalmente, el presidente saliente acompaña la posesión del jefe de Estado entrante ante el Congreso. Así está estipulado en el protocolo de la Casa de Nariño, que también contempla una ceremonia de despedida del mandatario que deja el poder el 7 de agosto.
De igual manera, el decreto 770 de 1982 fijó que, con anterioridad a la transmisión de mando, el presidente saliente deberá imponerle al presidente electo la condecoración “orden de Boyacá en grado de gran collar, la orden de San Carlos y la orden nacional al mérito”.
Por ahora, siguen los preparativos para la posesión de Abelardo De La Espriella.
Se espera que el próximo 20 de julio se defina si el Congreso de la República acepta que tome el juramento en una guarnición militar, como lo quiere el Tigre. Hay expectativa por la decisión que, de momento, tendrá la oposición del Pacto Histórico.