La defensora del Pueblo, Iris Marín, volvió a pronunciarse sobre la polémica que generaron las imágenes del presidente Abelardo De La Espriella caminando entre los cuerpos de integrantes de estructuras criminales abatidos durante operaciones de la Fuerza Pública.
Esta vez, su mensaje estuvo dirigido directamente al pronunciamiento del ministro del Interior, Rodrigo Lara, y tuvo un tono más conciliador, aunque mantuvo su llamado al Gobierno a revisar la manera en que presenta públicamente sus resultados.
“Confiamos en que el presidente y el Gobierno puedan reflexionar sobre la forma en que comunican los resultados operacionales”, señaló Marín, al agradecer la respuesta del jefe de la cartera política.
Más allá de la controversia por las imágenes, la defensora aprovechó el intercambio para poner sobre la mesa los principales problemas de derechos humanos que, según la entidad, enfrenta el país.
En particular, mencionó el uso de drones, el reclutamiento, la expansión territorial de grupos armados y organizaciones criminales, además de fenómenos como el confinamiento y el desplazamiento forzado.
Marín también advirtió sobre la persistencia de crímenes contra los derechos humanos y el derecho internacional humanitario, que atribuyó a grupos armados ilegales que, según dijo, vienen “normalizando el crimen y banalizando el respeto a la dignidad humana”.
La defensora recordó que este diagnóstico está consignado en la radiografía de derechos humanos elaborada por la Defensoría del Pueblo y en las alertas tempranas emitidas por la entidad.
En ese sentido, el mensaje buscó llevar la discusión más allá de la polémica política y plantear acciones concretas. Marín señaló que la Defensoría está lista para avanzar junto con el Gobierno en el seguimiento de las alertas tempranas en las zonas priorizadas.
“Avancemos”, fue la invitación con la que cerró su mensaje, insistiendo en que la colaboración entre las instituciones será clave para prevenir nuevas vulneraciones y proteger a la población.