Iván Cepeda, el candidato presidencial del Pacto Histórico, volvió a desempolvar la propuesta de medirse en un debate. Esta vez, solicitó hacerlo con Abelardo de la Espriella, el aspirante del movimiento Defensores de la Patria, luego de que se confirmara que ambos competirán por la Casa de Nariño en una segunda vuelta.
No es la primera vez que Cepeda comparte este mensaje. Antes de la primera vuelta, retó a Paloma Valencia y a De la Espriella a participar en una conversación pública para discutir ideas. Sin embargo, se comprometió a delegar en un equipo la organización del encuentro, pero este no se concretó.
Tras conocerse los resultados de este domingo y la buena posición del Tigre, como se autodenomina el aspirante de la derecha, el candidato de izquierda dijo en su cuenta de X: “Anuncio a la opinión pública que emplazo a debate político y electoral al candidato Abelardo de la Espriella. Las condiciones para efectuarlo serán acordadas por las personas que he designado para ese fin, y cuyo nombre daré a conocer”.
Iván Cepeda quedó en el segundo lugar en la primera vuelta con el 40,90 % de los votos; es decir, sumó 9.688.361 sufragios. Abelardo de la Espriella, por su parte, ocupó el primer lugar con el 43,74 % (10.361.499 votos).
Con esos números, ya escaló el debate electoral. Iván Cepeda se despachó contra De la Espriella en su discurso nocturno del domingo y lo calificó de homofóbico y misógino: “Abogado de los paramilitares en San José de Ralito, padre notario que legalizó bienes de Salvatore Mancuso, abogado de narcotraficantes y estafadores. Es un estafador de estafadores. El señor de la Espriella representa el fascismo mafioso, que lo sepan claramente. ¿Cuál es el proyecto que expresa la extrema derecha fascista? Los alcances sociales serán pulverizados con un mandato del señor De la Espriella”.
De la Espriella no se quedó atrás: “Iván Cepeda y Gustavo Petro son delincuentes miserables; Cepeda, heredero de las Farc, no se va a robar la democracia. Van para afuera. La decisión es entre un hombre de familia, de provincia, que no esperó a que sus padres le dieran todo, que tiene una familia estable, que tiene una esposa que es mi polo a tierra, que me acompaña a todos los lugares a donde voy. O un hombre que no hace sino vivir de la teta del Estado desde hace varios años, que utiliza el dolor de las víctimas, del que nadie sabe quién es su familia porque nunca los muestra. Y lo único que no esconde es su relación con los criminales porque los sube a la tarima y se toma fotos con ellos”.