El escándalo de los sexo contratos revelado por SEMANA no parece tener un punto final, al menos de momento. Las explosivas declaraciones de Deicy Jiménez a Vicky Dávila, quien contó cómo se acostaba sexualmente con el expresidente Gustavo Petro a cambio de contratos en varias entidades del Estado, generaron una cascada de reacciones y hasta solicitudes judiciales.
Este lunes, 26 de octubre, horas después del escándalo, el Centro Democrático, partido de oposición, tomará una posición frente al tema. El ideólogo José Obdulio Gaviria propuso en su red social X una iniciativa para que la adelante la bancada uribista de Senado y Cámara.
“Llamo a la bancada del Centro Democrático y a congresistas aliados a iniciar la acción de pérdida de investidura de congresista contra Petro y la María José Pizarro”, dijo.
Esa acción- explicó Gaviria- “carece de término de caducidad y es aplicable a los ex congresistas. El proceso no es inútil porque supone una muerte política que bien merecida la tienen. Igualmente, se debería adelantar contra Petro la acción de indignidad de los artículos 175 y 233 -aunque nadie cree que la Comisiones de acusaciones la adelante-”.
Dijo que el Tartufo de Moliére es el arquetipo del hipócrita moral: un personaje que cubre vicios y ambiciones con un discurso de virtud, pureza y principios elevados.
“Gustavo Petro presenta su comunicado en esa clave: se erige en defensor de la libertad, la coherencia entre lo público y lo privado, y la dignidad de las mujeres. No responde directa y concretamente a las acusaciones sobre contrataciones y relaciones con prostitutas. Afirma que ‘jamás he entregado un contrato a cambio de obtener relaciones sexuales’ y que ‘nunca he utilizado el poder público para obtener sexo’, pero no desmiente conocer a Deisy Jiménez ni haber tenido relación con ella, ni explica los contratos públicos que recibió durante su gobierno (punto que están destacando muchos usuarios de X)”.
A juicio del dirigente político antioqueño, “Petro predica que ‘debe existir coherencia entre lo público y lo privado’ y que ‘nadie podrá decir’ de él actos de violencia o sujeción, mientras su gestión y su círculo familiar han estado marcados por escándalos que él mismo evita abordar. El comunicado convierte la falta de pruebas de corrupción o narcotráfico en un salvoconducto para no responder sobre el uso del poder y la vida íntima, exactamente lo contrario de la transparencia que dice defender”.
Afirmó que el de este documento es el mismo Petro de siempre. “Quien en los debates contra el gobierno de Uribe formaba parte del entramado del socialismo del siglo XXI (con coordinación y financiamiento de Chávez, y con figuras como Piedad Córdoba y Raúl Reyes en el mismo circuito) ahora se refugia en la victimización cuando se le exige cuentas. Quienes hicieron campaña y lo llevaron a la presidencia sabían de esa trayectoria y de su estilo; el resultado es un país que debe ajustar cuentas políticas, morales y judiciales con quien llegó prometiendo ética y terminó respondiendo con un comunicado que no cierra ninguna de las preguntas concretas que le plantean”.
En el Centro Democrático, el escándalo revelado por SEMANA generó reacciones.
El senador Andrés Forero opinó: “El problema no es que Petro sea un depravado. El problema es que haya utilizado el Estado para costear sus aberraciones. Los sospechosos contratos con que el gobierno anterior favoreció a Deicy Jiménez plantean un gigantesco signo de interrogación que nadie puede ignorar”.