Durante casi cinco horas, y bajo estricta reserva, se desarrolló una de las reuniones más largas y sensibles de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores en los últimos años.
Una reunión que buscó, a toda costa, extender lineamientos para bajarle la espuma a la ya convulsionada relación entre Colombia y Estados Unidos y “hacer entrar en razón” al presidente Petro de la importancia de mantener ese mar en calma.
El encuentro, convocado en un momento de alta tensión diplomática, al parecer, dejó más que conclusiones formales. Reveló mensajes directos al presidente Gustavo Petro, tanto de los expresidentes que atendieron, como de miembros de la oposición; advertencias sobre el manejo de la política exterior y un llamado urgente a recomponer la relación con Estados Unidos.
Quienes participaron coinciden en que el tono del encuentro fue distinto al de semanas anteriores. Hubo un ambiente propositivo y reflexivo, y se evidenció a un presidente con una actitud más mesurada frente a la política internacional.
De hecho, trascendió que, más allá de las diferencias ideológicas, la oposición reconoció la importancia de que el Gobierno Nacional comenzara a activar los canales diplomáticos que habían entrado en zona de riesgo tras varios episodios de confrontación pública durante las semanas pasadas.
Uno de los mensajes centrales del encuentro fue claro. La política exterior no puede gestionarse desde la ideología ni desde impulsos coyunturales. Varios de los asistentes insistieron en que las relaciones internacionales exigen mesura, respeto y diplomacia, especialmente cuando se trata de una potencia con la que Colombia tiene una relación estructural y de largo plazo.
En palabras de uno de los participantes, el país “tiene mucho más que perder” en un escenario de deterioro diplomático, pues los gobiernos pasan, pero las relaciones entre Estados permanecen.
En ese contexto, la relación con Estados Unidos ocupó buena parte de la conversación. Aunque se supo que el presidente mantiene una postura firme frente a la situación de Venezuela, en la reunión quedó claro que existe conciencia sobre un punto clave y es que la lucha contra el narcotráfico y el crimen transnacional no puede librarse en solitario y que, inevitablemente, se requiere de conversaciones con EE. UU.
Otro de los momentos más delicados del encuentro giró en torno al manejo de las redes sociales del jefe de Estado. Los asistentes le expresaron directamente al presidente la necesidad de actuar con mayor responsabilidad y prudencia en sus mensajes públicos, especialmente en X.
Se le advirtió que una confrontación innecesaria, en particular con el presidente Donald Trump, no solo eleva el tono del debate, sino que puede tener consecuencias diplomáticas y económicas.
“Se le reclamó al presidente que no intentara seguir manejando las relaciones exteriores de Colombia, y menos con Estados Unidos, por redes sociales. Es un error cualquier comentario o respuesta a la postura de un gobierno hacerlo por redes sociales. Existen los mecanismos diplomáticos y a eso se le llamó. El presidente lo recibió con tranquilidad y lo aceptó”, señaló el senador José Luis Pérez al cierre del encuentro.
Estados Unidos, recordaron los asistentes, ha definido una agenda clara que hoy gira alrededor de cuatro grandes ejes, entre ellos el combate a las drogas y al crimen transnacional.
En ese escenario, desde los miembros de la oposición que asistieron a la reunión de alto nivel, se le señaló al presidente y la canciller, Rosa Villavicencio, que Colombia necesita llegar con posiciones sólidas a la reunión de febrero en la Casa Blanca, no con discursos.
Por eso, más que imponer tareas, en la reunión se fijaron posturas. Se le pidió al presidente construir una agenda clara, respaldada por datos y métricas, que permita recuperar la confianza de Washington y demostrar compromisos concretos frente a los temas que más preocupan a ese país que hoy son el narcotráfico, la expansión de los cultivos de coca y el crimen transnacional.
El presidente Petro aseguró que en ese encuentro hubo “muchas coincidencias” entre los asistentes. “Se reunió la comisión asesora de las relaciones exteriores del país. Asistieron todos los expresidentes liberales del país, se excusaron conservadores y uribistas. Llegaron los congresistas del Pacto y de Cambio Radical y los excancilleres Valencia Jaramillo y Julio Londoño Paredes”, escribió el mandatario en su cuenta de X.
La oposición fue enfática en que no acudió a respaldar al Gobierno, sino a sentar una posición institucional. El mensaje final fue inequívoco; Colombia necesita diplomacia y estrategia, no confrontación.
El reloj diplomático, advirtieron, ya empezó a correr. Ahora, el gobierno Petro tendrá que preparar todas sus herramientas estratégicas para lograr que la tan esperada reunión con el presidente Trump permita bajarle la temperatura al país y, de paso, a toda la región.