Después de diciembre de 2025, cuando Paloma Valencia se impuso sobre María Fernanda Cabal y Paola Holguín y se convirtió en la candidata a la presidencia por el Centro Democrático, Cabal se hizo a un lado. Guardó silencio. Se distanció. Y sus más cercanos aliados, entre ellos, su esposo, José Félix Lafaurie, denunciaron posibles irregularidades en el proceso de escogencia del candidato.

Él se marchó del partido, que ayudó a fundar junto con Álvaro Uribe. Su esposa, en cambio, se quedó quieta. No pudo moverse. Tiene curul de senadora y deberá cumplir con su deber legal hasta el próximo 20 de julio.

Paloma Valencia y María Fernanda Cabal. Foto: SEMANA

Cabal sigue quieta. Impulsó exclusivamente a sus candidatos al Senado y la Cámara en las elecciones del 8 de marzo y no empujó la aspiración de Paloma Valencia a la Gran Consulta, su compañera de curul durante los últimos diez años en el Senado.

Los seguidores de la polémica senadora saben de que su desaparición del escenario público es extraña y le han preguntado, reiteradamente, qué pasó con ella. Por eso, no tuvo otra alternativa que grabar un video y responder qué se hizo.

“Muchos preguntan que dónde estoy, que qué me hice”, contó la vallecaucana.

María Fernanda Cabal, Álvaro Uribe y Paloma Valencia. Foto: SEMANA / CENTRO DEMOCRÁTICO

“Sigo en el Congreso de la República, sigo defendiendo este país hasta el 20 de julio. Después, más activismo, más batalla cultural, más trabajo para descontaminar las mentes de los jóvenes adoctrinados en esa basura socialista que ya pasó de moda”, respondió Cabal.

Y agregó. “Mi misión es jamás permitir que a Colombia llegue el comunismo. Suficiente la basura que hemos vivido con Petro porque el mundo giró hacia la derecha. Ya nos veremos”.

María Fernanda Cabal no mencionó en el video que hace parte de la campaña presidencial de Paloma Valencia, pese a que todos sus compañeros del Centro Democrático respaldan a la hoy candidata.

Entrevista a María Fernanda Cabal, senadora del Centro Democrático. Foto: JUAN CARLOS SIERRA PARDO

Cabal no está molesta con Valencia, se han encontrado en el Congreso y han dialogado, pero no está activa políticamente en favor de la segunda. De hecho, en diálogo con SEMANA reconoció recientemente que tiene una encrucijada en el alma porque apoya a Paloma Valencia, pero no a su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo.

Mientras tanto, su esposo, José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, ya está en Salvación Nacional, el partido político que lidera el senador electo, Enrique Gómez Martínez, y que está haciendo campaña abiertamente al candidato Abelardo de la Espriella.

Cabal no ha dicho que hace parte de la campaña del tigre, pero en el uribismo varios parlamentarios estiman que tiene su corazón en esa campaña. Además de su esposo, su hijo, Juán José Lafaurie, respaldan la frase “firme por la patria”.

Cabal espera terminar la legislatura el 20 de julio, salir del Senado e insistir en la escisión del Centro Democrático y conformar su propia casa política. Sino lo consigue, es probable que renuncie a su colectividad y salte a Salvación Nacional. Su suerte se definirá después del 20 de julio.