La senadora María Fernanda Cabal habló en SEMANA acerca de lo que pasó con el Centro Democrático, pero también aprovechó para referirse a Paloma Valencia y la victoria que logró en la Gran Consulta por Colombia.

La senadora confesó que en estos momentos tiene una “encrucijada del alma” por todo lo que ha venido ocurriendo en los últimos meses. “Yo le tengo afecto a Paloma, ha sido mi compañera en el Senado”, señaló.
“Hicimos una muy buena dupla, tenemos afinidad en el debate para luchar contra quienes consideramos que se han llevado al traste al país”, añadió.

Cabal aseguró que la hoy candidata ha sido una de las mujeres mejor preparadas que ha tenido el Congreso, destacando que tiene convicciones y un gran “ánimo combativo”.


Además, aprovechó para darle un consejo: escuchar más a diferentes personas sobre temas que la pueden llegar a irritar. Incluso, también habló sobre Juan Daniel Oviedo y lo describió como una persona cambiante. “Hoy dice A y mañana B”, comentó.

La congresista cuestionó duramente al exdirector del Dane por pararse frente al llamado Monumento a la Resistencia, que se encuentra en Cali. “Eso es un adefesio, eso es una oda a la violencia”, manifestó.
Todo esto la ha llevado a mantener una “controversia” en el alma. “A veces siento que uno debería retirarse a los cuarteles de invierno y esperar a que la tormenta pase”, apuntó.

“Pero tengo tanta gente que dice: ‘Danos una instrucción, danos un norte’. Esa controversia de sacar un país adelante como sea, pese a entregar principios para ganar y que no gane el comunismo, ¿cómo la resuelves?“, complementó.


Cabal calificó como un acto “descortés” el hecho de que Oviedo le pusiera ciertas condiciones sobre la mesa a Valencia, cuando ella le estaba ofreciendo la posibilidad de ser vicepresidente.

Ahora, desde su punto de vista, el desafío estará en mantener los votos que los dos sacaron en las elecciones del 8 de marzo, pero ya en un escenario distinto y en el que entran otras opciones como Abelardo de la Espriella.

“Siento que yo debo tomar una decisión, pero confieso que no ha sido nada fácil. (…) El enemigo al final es el comunismo, es la prolongación del horror que hemos vivido con el Gobierno de Petro. Tenemos que ganar y en algún momento tenemos que juntarnos todos para la victoria, pero el costo es alto cuando usted cede a principios”, expresó.
