La senadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, escribió una columna para SEMANA y generó todo tipo de reacciones. Entre líneas se refirió a su voto, aunque no pronunció el nombre de su escogido(a).
La tituló Yo voto por la vida, la familia, la propiedad privada y la libertad. Y hubiera podido escribir el nombre de Paloma Valencia, la candidata del Centro Democrático y compañera de bancada en el Senado desde hace más de ocho años.
No lo hizo y muchos estiman que ella, como su esposo, José Félix Lafaurie, y su hijo, Juan José Lafaurie, están en la campaña de Abelardo de la Esprilla.
Sin embargo, Cabal, jurídicamente, no puede mencionar públicamente el respaldo a Abelardo de la Espriella porque hace parte del Centro Democrático hasta el 20 de julio, cuando termine su legislatura y, posiblemente, renuncie a la colectividad.
“La coherencia no es solo una postura, es el refugio de quienes decidimos no negociar con la verdad. Por eso, mientras algunos se pierden en los moldes de la corrección política, yo he preferido llamar a las cosas por su nombre. Hoy la coyuntura me da la razón. Cuando veo a Colombia en manos de quienes pretenden desmantelarla, mi mayor orgullo es no haber claudicado jamás”, escribió Cabal.
Dijo que no se debe a los cálculos políticos ni a las componendas burocráticas. “Mi compromiso es con los ciudadanos que ven en mi voz una defensa de sus valores más profundos. Por eso quiero hablarles con absoluta claridad al país y, especialmente, a quienes han creído en este proyecto político que no se dobla ni se rinde”.
“Frente a la próxima elección presidencial, no niego que enfrentamos una encrucijada determinante. Yo quiero un candidato que no venga a prometer, sino que se comprometa con el alma con este país. Necesitamos a alguien que no relativice la justicia ante el bandido, que defienda sin temor a la familia como núcleo de la sociedad, que sea el terror de la corrupción y que tenga la claridad absoluta de que al criminal se le persigue o se le da de baja. Punto. El momento histórico que vive Colombia nos exige definiciones de fondo, no discursos para quedar bien con el establecimiento”, afirmó Cabal.
La senadora dejó entre líneas sus preferencias con De la Espriella.
“Le propongo al país abrazar un proyecto de derecha real, una derecha con determinación. Necesitamos un liderazgo que tenga la valentía de restablecer el orden perdido, de garantizar la seguridad ciudadana en cada rincón del territorio y de hacer respetar la ley con todo el peso de la autoridad. No podemos seguir cediendo ante la criminalidad ni premiando a los violentos. Los grupos armados ilegales deben ser enfrentados con firmeza dentro del marco del Estado de derecho, asegurando que la justicia prevalezca sobre la impunidad que hoy nos gobierna”.
La coherencia, añadió, ha sido su norte: “Por eso mantengo mi rechazo frontal a la imposición de visiones ideológicas en las aulas. Tampoco respaldaré jamás la persecución a los empresarios, que son los que generan empleo. Y rechazaré por siempre el crecimiento desbordado de un Estado que devora la riqueza de los ciudadanos mediante impuestos confiscatorios”.
Ese, sin duda, fue un varillazo que Cabal envió a Juan Daniel Oviedo, la fórmula vicepresidencial de Paloma Valencia, quien fue criticado por su supuesta defensa a la “ideología de género”.
“Colombia necesita un liderazgo que defienda la ley, la empresa privada y la libertad individual por encima de cualquier pretensión colectivista. Ese será el único criterio que guiará mi decisión. Todo por Colombia, ni un paso atrás”, remató Cabal.
Cabal y Valencia no se han visto en plazas públicas después de diciembre de 2025, cuando el Centro Democrático escogió a Paloma Valencia como candidata presidencial y María Fernanda Cabal se molestó.