La exsenadora María José Pizarro rompió su silencio sobre la contratación de Deicy Jiménez en el Congreso. Se le había solicitado aclarar en medio del escándalo por los supuestos pagos de favores sexuales a cambio de contratos con entidades del Estado por recomendación del expresidente Gustavo Petro.
Pizarro reconoció que efectivamente Jiménez trabajó en la Vicepresidencia del Congreso, pero negó conocer los detalles de una relación íntima con el exmandatario.
“Durante el tiempo en que fui vicepresidenta del Senado (2023-2024) conocí a la señora Deicy Jiménez como una contratista de la Vicepresidencia, que cumplió juiciosamente con las labores administrativas que le fueron asignadas al servicio del Congreso”, afirmó Pizarro.
La exsenadora dijo que la vinculación y la prestación de los servicios de Jiménez “se dieron en condiciones normales” y no estuvieron “sujetas a nada distinto que su vinculación laboral”.
“Nunca llegó a mí queja ni reporte alguno sobre la situación irregular relacionada con ella y jamás supe de ningún tipo de relación íntima con el entonces presidente”, aseguró Pizarro.
La exsenadora mencionó que en sus años de trabajo político al lado de Petro no ha tenido conocimiento de su vida privada, íntima o sentimental. “Mi relación con el expresidente ha sido de mutuo respeto: una relación política y de vínculo histórico”, señaló.
Pizarro se refirió a la “defensa de los derechos de las mujeres” y dijo que para ella es una causa de vida, aunque no se solidarizó con las denuncias hechas por Jiménez ni condenó las actuaciones del expresidente.
“Jamás me prestaría para el irrespeto y el abuso hacia las mujeres y eso incluye a aquellas que trabajan en el servicio público”, afirmó Pizarro. A pesar de eso, dijo que como mujer solicita que Jiménez sea escuchada “con todas las garantías y la debida protección, sin linchamientos ni presiones de ningún tipo”.
Y agregó que le solicitó a su abogado que le pida a la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia que la puedan escuchar en medio del proceso para presentar las pruebas que respaldan lo dicho sobre este caso.
“Nunca he participado en actuación alguna que implique corrupción o el condicionamiento de un contrato público a favores de ninguna naturaleza, ni he permitido que usen mi nombre o mi cargo para ello. Para nadie, sin excepción”, dijo la exsenadora.
Las declaraciones de Pizarro se dan semanas después de que se destapara el escándalo y de las denuncias hechas por Jiménez. Además de los chats que se conocieron en las últimas horas en los que se ve que el exmandatario supuestamente habría solicitado que se contratara a la mujer que hizo la denuncia en su contra.