El presidente Abelardo De La Espriella entregó este martes un nuevo balance de los resultados de la Fuerza Pública contra las estructuras criminales y las economías ilegales en distintas regiones del país.
Según informó el mandatario, durante las últimas 24 horas se produjeron 21 capturas y un sometimiento a la justicia.
El reporte también da cuenta de la incautación de ocho armas de fuego, 678 municiones y 18 proveedores, elementos que, de acuerdo con el Gobierno, fueron retirados de circulación en medio de las operaciones adelantadas contra organizaciones armadas.
Uno de los principales golpes se registró en El Retorno, Guaviare, donde las autoridades destruyeron un laboratorio destinado al procesamiento de drogas.
En el lugar fueron encontrados 800 kilogramos de cocaína, 60 kilogramos de pasta base y una importante cantidad de insumos empleados para la producción de estupefacientes: 1.265 galones de sustancias líquidas y 500 kilogramos de insumos sólidos.
La ofensiva también dejó resultados en otras zonas del país. En Palmira, Valle del Cauca, fueron incautadas 1,55 toneladas de marihuana, mientras que en Taminango, Nariño, las autoridades decomisaron otros 24 kilogramos de base de coca.
El presidente incluyó además en el balance acciones contra la minería ilegal. En Caucasia, Antioquia, fue destruida maquinaria que, según las autoridades, era utilizada para actividades de explotación ilícita de minerales.
De La Espriella aseguró que estos resultados hacen parte de una ofensiva que, desde el 7 de agosto, acumula 15.860 capturas. En ese mismo periodo, las autoridades reportan la incautación de 72.507 kilogramos de estupefacientes, el retiro de 1.639 armas de fuego y la erradicación de 1.407,3 hectáreas de cultivos de coca.
El mandatario sostuvo que su administración mantendrá la presión sobre las organizaciones dedicadas al narcotráfico y otras actividades ilegales, con especial atención en sus integrantes, armamento, laboratorios y fuentes de financiación.
“No vamos a ceder un centímetro frente al narcoterrorismo”, afirmó De La Espriella, al insistir en que la estrategia de seguridad continuará enfocada en afectar la capacidad operativa y económica de estos grupos.