Antes de acabarse el gobierno de Gustavo Petro su ministro de Defensa, Pedro Sánchez, había dado la orden de que toda compra que se hiciera para la fuerza pública de sistema de antidrones tendría que ser a través de Codaltec, empresa del sector defensa.

SEMANA reveló en su momento cómo un millonario negocio para la compra de sistema antidrones para la región del Catatumbo, que lideraba Codaltec como lo había pedido el ministro Sánchez, había salido mal.
El Ejército que había requerido los sistemas había notificado que no podía recibir los que había gestionado Codaltec porque no cumplían con los requerimientos solicitados.
Los que parecía una negociación sencilla entre el Ejército, Codaltec y un distribuidor de antidrones se terminó convirtiendo en un enredo judicial. Fuentes del Ejército le confirmaron a SEMANA que los sistemas antidrones aún no están activos porque no se cumplen con los requisitos y que el contrato ya se encuentra ante las instancias competentes para poder definir su suerte.

Lo grave del asunto es que la región del Catatumbo es una de las más afectadas por los ataques de drones adaptados con explosivos.
Recientemente. en una de las ofensivas más criminales de los grupos ilegales, fueron asesinados varios uniformados en Norte de Santander. Los antiodrones contratados por Codaltec tenían que estar operando en el 2025, pero debido a la falta del cumplimiento de los requisitos técnicos, el Ejército no dio aval para recibirlos.

La gestión de Codaltec fue cuestionada incluso por la Contraloría General de la República. El ente de control señaló que la entidad del Ministerio de Defensa se había convertido en un intermediario para adquirir los dispositivos electrónicos, cuando esa no era su función.
El contrato que hoy es un chicharrón para el sector defensa tenía como propósito adquirir tres equipos fijos y 16 semifijos para la región del Catatumbo, en Norte de Santander, una de las zonas más afectadas por estas acciones terroristas.
