La bancada del Pacto Histórico, que se declaró en oposición al gobierno del presidente electo Abelardo De La Espriella, quien derrotó en las urnas al candidato Iván Cepeda, comenzó a definir su estrategia de cara a la nueva legislatura.
En ese sentido, la colectividad designó a los representantes a la Cámara María Fernanda Carrascal y Alfredo Mondragón como sus voceros. Este último reveló, a través de su cuenta en X, detalles de la labor que desempeñará en ese rol.
“Quiero informar al país que he sido designado como vocero del Pacto Histórico en la Cámara de Representantes. Agradezco la confianza de más de 40 congresistas del Pacto de todo el país que nos han designado a mí y a María Fernanda Carrascal como sus voceros”, expresó el congresista.
Y agregó en su declaración publicada en redes sociales: “De tal manera que de la mano de Iván Cepeda lideraremos la oposición en Colombia y presentaremos en los próximos días cuál va a ser nuestro paquete de reformas sociales para que salgamos a defender en el Congreso de la República el rumbo de justicia social que construimos con el presidente Gustavo Petro”.
“Así que de la mano de Petro, de Iván Cepeda, en unidad como Pacto, pero, sobre todo, en unidad con el pueblo, vamos a defender las reformas sociales, vamos a defender la soberanía del país y vamos a defender un rumbo de justicia social en Colombia”, recalcó Mondragón.
También se pronunció la representante a la Cámara María Fernanda Carrascal: “Hoy asumo, junto al representante Alfredo Mondragón, la vocería de la oposición en la Cámara de Representantes y la coordinación de bancada durante el primer semestre del nuevo Gobierno”.
“Lo hago con la convicción de que una democracia sólida necesita una oposición seria, rigurosa y valiente: una que ejerza control político con argumentos, defienda los derechos de las y los trabajadores, la educación, la salud, la paz, el medio ambiente, los derechos de las mujeres y de los sectores sociales LGBTIQ+, y que esté dispuesta a reconocer lo que beneficie al país, pero también a enfrentar con firmeza cualquier intento de retroceder en derechos o debilitar las instituciones. Esta responsabilidad la asumiré pensando en Colombia y en la ciudadanía, porque el control político no tiene dueños: es un deber con el país”, concluyó.