SEMANA: El 28 de abril hará una reunión para Paloma Valencia en Cali. ¿Está apoyando esta candidatura presidencial?

ANGELINO GARZÓN: Estoy promoviendo un diálogo directo entre diferentes con Paloma Valencia. Paloma es un buen ejemplo de unidad en la diferencia, no solamente por sus relaciones familiares, sino también por la fórmula vicepresidencial que escogió. Estoy muy contento con Juan Daniel Oviedo, a quien conocí como director del Dane y tengo muy buena opinión de él.

SEMANA: Pero hay muchas críticas contra él, incluso desde el propio Centro Democrático…

A.G.: Si algo tenemos que aprender en Colombia es saber trabajar y convivir con la figura de unión en la diferencia. Mi esposa no es igual a mí y esa es una buena relación de unión en la diferencia. Y en la primera dificultad que yo tenga con ella o que ella tenga conmigo, la solución no puede ser el rompimiento, tiene que ser el diálogo y el respeto recíproco. Y creo que en el Centro Democrático y en diferentes sectores de la población colombiana tenemos que aprender a convivir con la diferencia. Es que eso es fundamental en Colombia.

Angelino Garzón hizo una radiografía de la contienda política que se ha generado en 2026 por las elecciones presidenciales. Foto: DANIEL JARAMILLO-SEMANA

SEMANA: Usted conoce bien este tema porque fue vicepresidente de Colombia en 2010, durante el Gobierno de Juan Manuel Santos, y una fórmula, según algunos, debe ser diferente para atraer votos…

A.G.: Cuando Juan Manuel Santos me ofreció en 2010 ser su fórmula vicepresidencial, le dije: “No olvide que nosotros somos diferentes”, y él me dijo que lo sabía. Y le dije: “No olvide que lo importante es que usted no piense como Angelino ni actúe como Angelino, ni que yo piense y actúe como Juan Manuel Santos”. Y le aclaré que en la campaña cada uno iría por su lado y que en cada municipio impulsaría un comité por la defensa y promoción de los derechos humanos. Eso es lo importante de trabajar en equipo y en Colombia debemos acabar con la intolerancia.

SEMANA: ¿Entonces la decisión de Paloma de elegir a Oviedo fue acertada?

A.G.: No solamente acertada, sino que corresponde a su pensamiento y a su práctica de vida. No olvide que ella tiene en su relación de pareja con su esposo un buen ejemplo de unir en la diferencia. Y en la relación de ella con su suegro, a quien yo admiro mucho, Manuel Rodríguez Becerra, una de las personas que más he admirado en materia ambiental, es un buen ejemplo de unir la diferencia.

Una responsabilidad llamada Vicepresidencia

SEMANA: Y hablando de fórmulas vicepresidenciales, por ejemplo, la de Abelardo de la Espriella, ¿qué opina?

A.G.: Sobre el doctor José Manuel Restrepo, claro, lo conozco personalmente; pienso que tiene unas cualidades académicas y personales muy grandes. Él, ante todo, es un gran señor.

SEMANA: ¿De Edna Bonilla, fórmula de Sergio Fajardo?

A.G.: Le quiero decir que sobre todas esas fórmulas vicepresidenciales tengo la mejor de las opiniones. No conozco personalmente a Edna Bonilla, pero tengo las mejores referencias de ella en los temas educativos.

SEMANA: ¿Y de Aida Quilcué?

A.G.: Pues tengo muy buena referencia como dirigente de las comunidades indígenas. Y además, ella es nieta de un gran luchador indígena que fue Quintín Lame, que fue una figura legendaria en la lucha de los indígenas colombianos.

SEMANA: Todos le gustan…

A.G.: Lo que creo que sería bueno para Colombia es que los diversos candidatos y candidatas a la presidencia de la república se sentaran a dialogar entre ellos decentemente, así como estamos dialogando nosotros, y entender que tener diferencias no significa ser enemigos. Sobre todo, pensar en cómo vamos a trabajar por Colombia después del 21 de junio, porque después del 21 de junio tendremos un nuevo presidente o presidenta de Colombia.

Angelino Garzón dice que ve bien la candidatura de Paloma Valencia. Foto: DANIEL JARAMILLO

SEMANA: Pero usted, por lo que nos dice, está apoyando a Paloma Valencia…

A.G.: Yo veo bien la candidatura de Paloma Valencia. La veo bien para Colombia y la veo bien porque creo que lleva una buena expresión de unidad en la diferencia. Veo con mucha simpatía la candidatura de Paloma Valencia porque es una buena expresión de unidad en la diferencia.

SEMANA: Bueno, pero seguramente en el Centro Democrático dirán, por esta entrevista, que el santismo está llegando a la campaña de Paloma porque usted fue su vicepresidente. ¿Qué les diría?

A.G.: Angelino piensa y habla por Angelino. Yo me debo fundamentalmente a mi mamá, que, al igual que la mamá de Juan Daniel Oviedo, es una persona que ha sido decisiva en su formación. En mi caso, yo tuve una mamá que hizo las veces de mamá y papá. A mí me gustan Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo porque tienen valores éticos. Y el hecho de haber sido fórmula vicepresidencial de Juan Manuel Santos no significa que yo tenga que pensar o actuar de acuerdo con Juan Manuel Santos, ni mucho menos. Eso terminó el 7 de agosto de 2014.

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SEMANA: Y no terminó bien; a usted le hicieron muchas cosas en ese Gobierno…

A.G.: Yo soy tranquilo y, además, no vivo del pasado. Vivo del presente y pensando en un futuro mejor, no solamente para Angelino y su familia, sino para el pueblo de Colombia. De modo que yo, ante todo, respaldo a personas que se comprometan con un futuro mejor para Colombia, entre ellas la de una Colombia reconciliada, con mejor bienestar y en paz. Y en ser intolerante con la corrupción, el despilfarro y la violencia, venga de donde venga o la haga quien la haga.

Angelino Garzón dice que desde 2014 no habla con Juan Manuel Santos. Foto: DANIEL JARAMILLO

SEMANA: Desde ese 7 de agosto de 2014, ¿cuántas veces ha hablado con Juan Manuel Santos?

A.G.: No, señor; ninguna. Ni él ha necesitado hablar conmigo ni yo he necesitado hablar con él.

SEMANA: Eso indica que no terminó bien la relación personal…

A.G.: No vivo del pasado.

SEMANA: Dicen que los toros se ven mejor desde la barrera. ¿Cómo está viendo el país?

A.G.: Todos los medios de comunicación, sectores sociales y las diversas personas deberíamos comenzar ya a exigirle al presidente Gustavo Petro que prepare una rendición pública de cuentas para informarle a la población colombiana cómo está Colombia en cada una de las áreas. Un documento que se entregue a la Procuraduría, a la Contraloría, al Congreso de la República y, ante todo, al nuevo presidente de Colombia. La rendición pública de cuentas de los gobernantes es un derecho democrático de la población. Aquí no puede valer el cuento de que si el gobernante piensa políticamente igual que yo, le perdono todo. Pero si el gobernante piensa políticamente diferente a lo que yo pienso, entonces no le perdono nada. Necesitamos saber realmente, por escrito, que el presidente Petro nos diga cómo deja a Colombia, porque hay mucho ruido. He aprendido que cuando hay mucho ruido, pueden ocurrir cosas impensables.

Angelino Garzón dice que le tiene gran respeto a Francia Márquez. Foto: DANIEL JARAMILLO

SEMANA: Y Petro reconoció recientemente que la ejecución ha sido mala…

A.G.: Uno tiene que saber que la gobernabilidad tiene fecha de inicio y fecha de terminación y, por lo tanto, no se puede vivir de la nostalgia de lo que hicieron o dejaron de hacer. Si uno es gobernante, tiene que desde el primer día saber con qué equipo va a trabajar y la gente con la cual uno va a trabajar debe ser mejor que uno. También debe rendir cuentas de lo que se hace, principalmente en los temas económicos, porque los recursos públicos son sagrados y uno tiene que enseñar con el ejemplo. Cuando fui vicepresidente de la república, también dejé por escrito mi rendición pública de cuentas, teniendo claro que el vicepresidente no maneja recursos económicos propios. Es que de pronto los constituyentes cometimos un error, que fue haber dejado en la figura que el vicepresidente solamente cumpliera funciones que le define el presidente de la república.

SEMANA: ¿Y ese error cómo se puede subsanar? Porque se ha dado el debate de que la figura vicepresidencial se debería acabar.

A.G.: No, pues eso es como si uno, porque Colombia perdió dos partidos, deberíamos acabar con la selección. Hay que procurar que se apruebe una ley de la república en la que se definan claramente las funciones específicas del vicepresidente. No volver a la figura del designado como se ha planteado, sino entregar unas funciones claras.

SEMANA: Porque Francia Márquez no ha sido relevante en el Gobierno Petro…

A.G.: Yo tengo un gran respeto por Francia Márquez, no la conozco personalmente. Me parece muy importante que una mujer negra hubiera llegado a la Vicepresidencia de la República. Creo que, por falta de conocimiento, ella posiblemente se ilusionó mucho con que, como vicepresidenta, iba a hacer muchas cosas, pero uno como vicepresidente no tiene facultad ni siquiera para nombrar al portero del edificio de la Vicepresidencia. El próximo presidente de Colombia debería liderar ese proyecto.

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SEMANA: Gustavo Petro ganó con más de 11 millones de votos y prometió un cambio. ¿El tal cambio sí existió?

A.G.: Pues por eso le reitero la importancia de la rendición pública de cuentas. Allí sabríamos de verdad en qué cosas avanzó Colombia y cuánto se avanzó. Claro que todo lo que sea para mejorar el bienestar de la población es positivo, pero creo que también hay necesidad de volver a la ética, de cero tolerancia con la corrupción, con el despilfarro, con la violencia, con las desigualdades sociales, con las contaminaciones ambientales y con todos aquellos vividores del Estado que no tienen Gobierno malo, porque están siempre viendo al Estado como su vaquita lechera. Lo malo del Gobierno Petro es tanta corrupción que ha existido. Y en segundo lugar, que ahora cualquiera puede ser gestor de paz. Cualquier ladrón y asesino es gestor de paz. El que se mete en actividades ilegales tiene que pagar por meterse en eso. El que asesina a una persona tiene que pagar por eso. Acá cualquier malandro es gestor de paz y esa figura debería estar en manos de personas que de verdad hayan hecho algo por Colombia, como el padre Francisco de Roux o, incluso, el técnico Francisco Maturana. Son personas que aportan algo al país. Un delincuente no es gestor de paz. Aquí los grupos armados ilegales, llámense guerrillas, paramilitares, narcotraficantes, se mueven como Pedro por su casa en nuestro país. Y eso no puede ser así. Yo sí creo que tenemos que rodear a nuestras fuerzas militares y de policía en la lucha contra los grupos armados ilegales.

SEMANA: ¿Por qué será que el presidente Petro tiene ese teflón? ¿Por qué ningún escándalo le afecta su popularidad?

A.G.: Le pongo el ejemplo del Valle del Cauca, donde el Pacto Histórico es el primer partido político. Tiene que ver mucho el tema social porque durante mucho tiempo se descuidaron los temas sociales, y hay que abonar al presidente Petro que se haya preocupado porque en Colombia haya una política de bienestar social para hablar de la gente del común. Eso le ayuda a mantener una popularidad alta. Pero hay que ver críticamente los temas de violencia.

Angelino Garzón asegura que conoce a Iván Cepeda desde que era un niño. Foto: DANIEL JARAMILLO

SEMANA: Por esa violencia hay quienes señalan a Iván Cepeda de ser “el heredero” y supuesto amigo de grupos criminales. ¿Es así?

A.G.: Yo conozco a Iván Cepeda desde que era un niño. Tengo una gran admiración por él porque desde jovencito perdió a su mamá por muerte natural y luego perdió a su papá, que fue asesinado violentamente en Bogotá. Yo no comparto la fobia anticomunista de algunas personas con Iván Cepeda. Él tiene derecho a pensar como quiera y tampoco comparto la tesis de quienes dicen que si usted no va a votar por Cepeda, entonces es de derecha. Puede que muchas personas de izquierda no voten por Iván Cepeda, voten por Paloma Valencia, por ejemplo, y eso no significa que sean de derecha.

SEMANA: Por ejemplo, usted…

A.G.: Yo soy de centro; soy, ante todo, un demócrata.

SEMANA: Pero por apoyar a Paloma le van a decir que es de derecha…

A.G.: Me lo han dicho en la cara muchas veces. Cuando yo le acepté esa fórmula vicepresidencial a Santos, alguna gente me decía hasta de qué me iba a morir. Y cuando estuve a punto de morirme por problemas de salud, ahí sí no aparecieron a expresarme su solidaridad. Porque hay gente en Colombia que vive de los odios, se alimenta de los odios.

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SEMANA: Si es de centro, ¿por qué prefirió apoyar a Paloma y no a Sergio Fajardo?

A.G.: El candidato que yo más admiro de todos es Sergio Fajardo, pero él tiene que trabajar mucho más lo que es una opción de centro. Se quedó en el discurso del pasado: que es el mejor, que fue el mejor gobernador, que fue el mejor alcalde. Y uno no puede vivir del pasado; uno tiene que vivir del presente y del futuro. Lo mejor que puede hacer Sergio Fajardo es sentarse a dialogar con Paloma Valencia y construir un acuerdo con ella.

SEMANA: Él no hará eso; en la política los egos pesan…

A.G.: A Sergio Fajardo ya no le dan las cuentas para ser presidente de la república, a pesar de que es un hombre con muchos méritos personales y académicos. Fajardo no puede seguir siendo prisionero de los egos ni del pasado. Le reitero que cuando uno es servidor público tiene un deber de hacer bien la tarea de gobierno. Fajardo sería una gran ayuda para Paloma Valencia en el futuro, en los temas educativos, en los temas de la ciencia, si ella llegara a ser la presidenta de Colombia.

SEMANA: Hablando de odios, Roy Barreras lo quiso sacar a usted de la vicepresidencia por su estado de salud. ¿Hay resentimiento?

A.G.: No. He hablado con Roy Barreras y nunca sacamos a cuento eso, claro que hace como cinco años. Pero recuerdo cuando él, desde el Senado, consideró que mi condición de discapacidad por un accidente cerebrovascular me daba derecho a vivir en el ostracismo. No, yo soy un buen ejemplo de que, a pesar de los quebrantos de salud que he tenido por una cirugía de corazón abierto, por un accidente cerebrovascular o, hace como un año, por una isquemia vascular, aquí estoy, vivito y coleando. En octubre cumplo 80 años.