Desde el Palacio de San Carlos, en el centro de Bogotá, el presidente de la República, Abelardo De La Espriella, dio a conocer detalles de la nueva política que acompañará a su administración y que reemplazará la estrategia de paz total del anterior gobierno del expresidente Gustavo Petro.
En la declaración que dio el jefe de Estado en compañía de su ministro de Justicia, Iván Cancino, el presidente reiteró de manera contundente que la figura de la paz total ha sido un fracaso.
“Desde el primer día de mi Gobierno he sido absolutamente claro. Colombia necesita una paz verdadera, sustentada en hechos, justicia y resultados, no una política que termine convirtiendo el diálogo en un mecanismo de impunidad”, dijo el mandatario colombiano.
Además, en la intervención que hizo este miércoles 26 de agosto en horas de la tarde, manifestó que su política, que reemplazará la paz total, se denominará “seguridad, legalidad y autoridad del Estado”.
“La llamada paz total fracasó estruendosamente en su propósito fundamental, porque abrió espacios y concedió beneficios a integrantes de estructuras criminales sin que en casos como los que hoy nos ocupan se acreditaran aportes verificables y resultados concretos para la consecución de la paz”, afirmó De La Espriella.
También manifestó: “Por eso este Gobierno empieza a desmontar ese modelo de falsa paz y a reemplazarlo por una política de seguridad, legalidad y autoridad del Estado. Los procesos de diálogo no pueden convertirse en refugios frente a la justicia”.
“Ni la palabra paz puede utilizarse como salvoconducto para mantener privilegios mientras persisten graves requerimientos judiciales. Quien quiera transitar hacia la legalidad deberá demostrarlo con hechos concretos y verificables. Y en este gobierno no hay una forma distinta que sometiéndose a la justicia”, puntualizó el presidente de la República.
Incluso, este mismo miércoles, en la ceremonia de reconocimiento de la nueva cúpula militar, el mandatario ordenó a la Fuerza Pública darles trato de “terroristas” a las denominadas disidencias de las Farc.
“Que quede muy claro, en este país no hay disidentes, grupos subversivos, ni alzados en armas, mucho menos estructuras con legitimidad política. En mi Gobierno está absolutamente prohibido disfrazar con eufemismos la naturaleza de quienes aterrorizan al pueblo a punta de pistola y dinamita”, dijo.
Y concluyó: “Son terroristas y así los vamos a tratar. Aquí no hay espacio para el diálogo. Como lo dije el día de mi posesión, esa opción está agotada”.