El presidente Abelardo De La Espriella dejó claro que no habrá diálogos de paz con los grupos criminales y reiteró que el único camino que tienen es el sometimiento a la justicia.
Por esa razón, aclaró que nadie está facultado para adelantar acercamientos o diálogos con integrantes de grupos terroristas.
“Absolutamente nadie está autorizado para establecer comunicación con los grupos terroristas. Funcionario particular que lo haga, será llevado antes los tribunales”, advirtió.

El mandatario aseguró que su postura no cambiará frente a los grupos criminales y que se “acabo ese jueguito de andar hablando con los enemigos de la patria”.
“Aquellos terroristas requeridos por las autoridades extranjeras serán puesto a disposición de esos países sin demora alguna. La extradición se surtirá tan pronto se agoten los términos legales”, indicó el mandatario.
Así mismo dijo que en 17 días de mandato, ha firmado la extradición de 30 criminales y que seguirá haciéndolo sin problema alguno.
El presidente Abelardo De La Espriella dio un pleno respaldo a las Fuerzas Militares y reiteró que será el primeros en defenderlas cuando haya problemas por el cumplimiento de la Constitución.
El mandatario estuvo en la ceremonia de reconocimiento de la nueva cúpula militar y desde allí produjo su discurso.


En medio de su intervención, el jefe de Estado habló sobre una promesa de campaña que llamó la atención de diferentes sectores del país y generó espacios de conversación.
Se trata de la construcción de megacárceles, obras que, según expresó de manera directa el mandatario colombiano, se van a ejecutar para que sean recluidos los más peligrosos terroristas del país.
“Queridos compatriotas, es lamentable que las cárceles de Colombia hayan dejado de ser centros de reclusión para convertirse en antros de criminalidad, en universidades del crimen. Desde donde se extorsiona, amenaza, se ordenan asesinatos y se dirigen estructuras terroristas. ¡Compatriotas! Eso se acabó”, dijo el presidente De La Espriella.
Y agregó: “Mantengo intacto mi compromiso de construir megacárceles de máxima seguridad para recluir a los terroristas más peligrosos del país. Esas obras se harán con la empresa privada”.
“Esas cárceles se van a construir para que aquellos que tanto daño le han hecho a la República paguen con creces el dolor que le han generado al pueblo colombiano”, recalcó el jefe de Estado.
También señaló: “Mientras avanzan esas obras, he ordenado reforzar de inmediato la seguridad de los establecimientos existentes. Se pondrá orden donde ha habido descontrol, corrupción y complacencia”.
