No habla con la prensa, quiere el anonimato, el silencio y el distanciamiento con la opinión pública. Ramón Devesa es prudente, sigiloso y se mueve como un espía internacional. O lo es, según varias fuentes consultadas por SEMANA que conocen su ADN y lo han podido descifrar por sus polémicas actuaciones y porque tienen claro cómo aterrizó en la campaña presidencial de Gustavo Petro en 2022.
Devesa –de Cádiz, España, y de 36 años–, según versiones, habría grabado el video en el que Xavier Vendrell, el amigo personal de Petro y Verónica Alcocer, supuestamente devolvió 500 millones de pesos en efectivo que Diego Marín, conocido como Papá Pitufo, le entregó en plena campaña presidencial para infiltrar la candidatura del hoy presidente. ¿Y el video? Nadie lo conoce. La cantidad del dinero supuestamente devuelto al llamado zar del contrabando en Colombia fue puesta en duda por Jorge Lemus, exdirector de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI).
SEMANA buscó a varias fuentes cercanas a la campaña de Petro y reconstruyó el perfil del enigmático Ramón, a quien llaman hacker, pero no lo es. Es un investigador, un espía para algunos, un hombre que conoce sobre seguridad y ciberinteligencia.
Quienes le siguen la pista desde la campaña entre 2021 y 2022 cuentan que él les informó que había tenido relación con ETA, la organización terrorista vasca que se disolvió en 2018 tras 60 años de terrorismo. Esa versión no pudo ser corroborada de forma oficial y se desconoce si fue un comentario suelto para tratar de persuadir y entrar al anillo cercano a Petro. Sin embargo, su conocimiento en asuntos de defensa y ciberseguridad lo acercaron al candidato.
Devesa –o Sebastián, como también se hacía llamar– se ofreció como experto en seguridad y formó parte de un grupo de españoles que planteó asesorar al anillo de mayor confianza del político: el que conformaban los exguerrilleros y exmilitantes del M-19 que protegieron a Petro cuando era candidato presidencial. Como la izquierda no le tenía confianza a la Unidad Nacional de Protección (UNP) ni a la Policía en el Gobierno de Iván Duque, acudieron a blindar a su candidato.
SEMANA conoció que Jorge Lemus; Augusto Rodríguez, director de la UNP; Luis Eduardo Parra, presidente de Hocol, y Miguel Ángel Quiroga, subdirector de la UNP, entre otros exmilitantes del M-19, habrían recibido capacitación de Devesa y de otros personajes, entre ellos un peruano cuyo nombre no logró establecer este medio. “Sabía mucho, era muy estratega”, le dijo en su momento a SEMANA Jorge Lemus, quien fue escolta de Carlos Pizarro, excomandante del M-19. Todos se capacitaron en una escuela de seguridad de escoltas ubicada en Suba, en Bogotá.
“Eran una especie de charlas sobre cómo estar atentos al cuidado del candidato en una tarima, en sus desplazamientos”, precisó Augusto Rodríguez. Con Devesa –añadió la fuente– aprendieron sobre la prestación de los primeros auxilios. Y lo más importante: cómo evacuar de un sitio de emergencia al defendido. El objetivo principal no era enfrentarse al enemigo. Era proteger la vida, en este caso, de Petro y sacarlo de algún hipotético escenario donde su vida corriera peligro.
Según las fuentes, Ramón Devesa hablaba sobre su pasado. En una oportunidad, de acuerdo con las versiones, contó a varios miembros de la campaña presidencial que fue enviado por el Gobierno del ecuatoriano Rafael Correa a espiar a Julian Assange, fundador de WikiLeaks, quien fue refugiado político desde 2012 en la Embajada de Ecuador en Londres. Y es que la relación entre Devesa y Correa no es menor.
El excandidato presidencial de Ecuador, Fernando Villavicencio, asesinado en un atentado el 9 de agosto de 2023, lo describió como “experto en ciberinteligencia contratado por el correísmo para atacar al Gobierno de Guillermo Lasso y a Fernando Villavicencio, a través de la difusión de contenidos y videos con noticias falsas”. Y siguió: “Según documentos obtenidos, la estrategia de difamación en contra del legislador se ejecutó a través de la empresa española Areani Consulting S. L., de propiedad de Devesa, quien mantiene un contacto semanal con el prófugo Rafael Correa”.
En el Gobierno hay quienes consideran que Devesa, posiblemente, llegó a Petro por sugerencia de Rafael Correa. Ramón Devesa registró varios ingresos a la Casa de Nariño después de posesionado Gustavo Petro. La primera vez fue el 22 de agosto de 2022.
Y la última, según registros oficiales, fue el 15 de septiembre de 2023. En total habría ingresado más de diez veces, según la Agencia de Periodismo Investigativo (API). No obstante, a diferencia de Xavier Vendrell o Manu Grau, otros catalanes cercanos al presidente Petro y a Verónica Alcocer, él no tuvo el mismo poder, resumió otra fuente cercana a la campaña presidencial.
El nombre del indescifrable Ramón Devesa saltó a la luz pública cuando el país conoció que lo buscaron para que grabara sigilosamente –según contó el director de la UNP, Augusto Rodríguez– el momento en el que Xavier Vendrell le devolvería a Papá Pitufo los 500 millones de pesos con los que el llamado zar del contrabando intentó infiltrar la campaña Petro Presidente.
Quienes conocieron sobre el ingreso irregular de ese dinero fueron Jorge Lemus y Augusto Rodríguez, y le avisaron a Petro, quien encendió las alarmas y ordenó al catalán devolverlo. “Vendrell tenía la plata hace días y no la había reportado a la campaña. No había dicho nada”, le narró la fuente a SEMANA.
Augusto Rodríguez quiso una prueba y desde la campaña buscaron entre las piedras a Ramón Devesa, quien no cobró inicialmente por hacer el favor. Xavier Vendrell aceptó el acompañamiento.
El objetivo era llegar hasta la mansión de Papá Pitufo, ubicada en Guaymaral, zona en el norte de Bogotá, y filmar la escena, pero Devesa, contrario a lo que le habían pedido, no ocultó su cámara y grabó de frente, sin importar que el llamado zar del contrabando en Colombia se percatara. Allí estuvo el abogado Daniel García Colorado, quien propició, en su momento, el encuentro entre Xavier Vendrell y Papá Pitufo.
“La idea era que grabara cuando entregara el paquete o el dinero y saliera de la vivienda con las manos vacías. Se buscaba que alguien, desde un vehículo, también grabara la salida, pero no ocurrió”, dijo Augusto Rodríguez. Las imágenes no las conoce el país, pero sí Jorge Lemus, exdirector nacional de Inteligencia y exdirector de la Unidad de Información y Análisis Financiero (Uiaf), quien se reunió con Ramón Devesa y le pidió las imágenes.
Las observó a través del teléfono del catalán y miró a Papá Pitufo y a Xavier Vendrell en silencio, mirándose fijamente, mientras el segundo abrió un maletín gris con rojo y le entregó los supuestos 500 millones de pesos. Ninguno de los dos, extrañamente, contó la cantidad de dinero. Eso generó sorpresa en Lemus.
“Vi un maletín ahí con los supuestos 500 millones. No los conté, quedé con la duda porque son muchos millones y así no más no creo que se entreguen. Esa es mi duda. No sé hasta qué punto había esa plata porque la maleta era pequeña”, le narró Lemus a SEMANA.
En medio del escándalo, el director de la UNP, Augusto Rodríguez, quien siempre miró con recelo a Ramón Devesa, le pidió el video para mostrarlo a Gustavo Petro. “Me dijo que valía una plata y me indigné y lo mandé a freír espárragos. Lo dejé y no le volví a hablar”, explicó Rodríguez. Y añadió que se enteró, posteriormente, “que había hecho una solicitud de 100.000 euros (más de 400 millones de pesos)”.
Ramón Devesa no es amigo de Papá Pitufo, pero sí tiene vasos comunicantes con el llamado zar del contrabando. De un lado, desde la campaña informan que es cercano a Gonzalo Boye, el abogado de Diego Marín, quien enfrentó una condena por colaborar con el grupo terrorista ETA y es conocido de Xavier Vendrell. SEMANA contactó a Boye, prometió responder y no volvió a contestar los mensajes.
También le atribuyen cercanía con Isaac Beltrán, exfuncionario de la Unidad de Información y Análisis Financiero (Uiaf), quien salió de su cargo por orden del presidente, ya que se reunió con Papá Pitufo en Europa. El 24 de febrero de 2026, Beltrán le dijo a Caracol Radio que “cuenta con las pruebas para demostrar que la misión en España fue autorizada por el señor presidente”.
El exministro Luis Carlos Reyes le confirmó a SEMANA que Carlos Ramón González, exdirector del Dapre, le habló de Ramón Devesa y le dijo que era quien recomendaba a Gladys Reina Villavicencio para que ocupara la jefatura de la Aduana en Buenaventura. Esa versión ya la conoce la Fiscalía.
Devesa vive entre Madrid, España, donde reside su esposa, y Bogotá. Permanece en un apartamento modesto en el norte de la capital y se desconoce cuál es su principal fuente de financiación porque Gustavo Petro, según varias fuentes de la Casa de Nariño, tomó distancia de él.