El presidente Gustavo Petro volvió a generar controversia en el escenario internacional tras pronunciarse sobre las elecciones presidenciales de Perú y felicitar al candidato de izquierda Roberto Sánchez, aun cuando el proceso de escrutinio no ha concluido y la diferencia entre los aspirantes sigue siendo estrecha.
A través de un mensaje público, el jefe de Estado aseguró que las fuerzas progresistas habían obtenido una victoria en el vecino país y sostuvo que el resultado representaba una derrota para el sector político vinculado al fujimorismo.
Además, aprovechó para plantear la reactivación de las relaciones bilaterales entre Colombia y Perú, así como la posibilidad de impulsar una mayor integración regional entre distintos bloques sudamericanos.
Sin embargo, las declaraciones del mandatario colombiano coincidieron con uno de los momentos más sensibles del conteo electoral. Para entonces, las autoridades peruanas todavía no habían terminado de consolidar los resultados y la diferencia entre los dos candidatos permanecía dentro de un margen muy reducido.
La reacción de Petro generó cuestionamientos desde distintos sectores políticos colombianos. Uno de los primeros en pronunciarse fue el representante y senador electo Andrés Forero, del Centro Democrático, quien señaló que el proceso electoral peruano seguía abierto y recordó que aún faltaban votos por contabilizar, incluidos sufragios emitidos en el exterior.
Las críticas no se limitaron al Centro Democrático. Desde otros sectores se advirtió que cualquier intervención de líderes extranjeros en medio de una elección tan ajustada podría incrementar la tensión política y la incertidumbre entre los ciudadanos peruanos.
En la misma línea se manifestó el senador Carlos Meisel, quien criticó que el mandatario colombiano emitiera un pronunciamiento definitivo sobre una contienda que continuaba siendo incierta.
El congresista también comparó la situación con las posiciones asumidas por Petro frente a procesos electorales en Colombia, argumentando que en ocasiones anteriores había pedido prudencia mientras avanzaban los escrutinios.
Los cuestionamientos también surgieron por la aparente contradicción entre la postura del presidente colombiano frente a comentarios realizados por dirigentes internacionales sobre la política colombiana y su decisión de pronunciarse anticipadamente sobre una elección que aún no tenía resultados definitivos.
Mientras tanto, las autoridades electorales peruanas continúan avanzando en el conteo de votos para determinar oficialmente quién ocupará la Presidencia de ese país.