Dentro de la estrategia de seguridad que ha diseñado el Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella está la de acabar con el fenómeno criminal de las extorsiones desde los centros penitenciarios.
Y en esa tarea, el vocero del Gobierno, Miller Soto, reveló detalles de un plan piloto que alista la administración de Abelardo De La Espriella, con el que se busca endurecer las medidas en las cárceles.
“Mientras un preso cobre vacunas, arme un atentado o mande un WhatsApp desde el patio, la condena es una farsa. El presidente Abelardo De La Espriella lo ha dicho en innumerables ocasiones: Necesitamos que a las cárceles no entre ni la señal de la Santa Cruz. La ministra de las TIC, la doctora Alexandra Falla, lo llevó a la Comisión Segunda de la Cámara. El ministro de Justicia, el doctor Iván Cancino, ya se sentó con los operadores. Esto es una prioridad. El marco existe desde el Decreto 851 de 2024”, explicó Soto.
Y avanzó en una declaración que dio desde la Casa de Nariño: “El Inpec puede pedir a las telefónicas el bloqueo del IMEI del aparato y del IMSI de la SIM, identificar de dónde sale, con qué red, con qué aplicación y actuar antes de que la víctima ya haya pagado. La doctora Falla dijo que hay que tomar el retrato hoy, la fotografía de lo que está ocurriendo, para saber si el Ministerio de la Justicia, CRC (Comisión de Regulación de Comunicaciones) y el resto están dando resultados”.
Además, detalló cinco frentes que se ejecutarán:
- Revisar los protocolos de ese decreto para que el bloqueo no se ahogue en el trámite.
- Mesas permanentes Mintic, Justicia, Inpec, Gaula, Operadores, cada semana, no cada escándalo.
- Claro, Wom, Tigo y el resto de operadores a rastrear, a ponerle más difícil el mensaje masivo de la extorsión.
- Meta: el teléfono ya no es solo la antena, es también WhatsApp. El Ministerio está articulando con la plataforma un tratamiento distinto al de la llamada.
- Pilotos de bloqueo, control de ingreso de celulares, “medición de si dejan de salir las llamadas sin tumbarle la señal al barrio vecino”.
Sumado a ello, dijo el vocero: “La doctora Falla reconoció lo que el país ya huele: que el inhibidor prende cuando llega la visita y se muere cuando se va. Por eso, el ministro Cancino habló de más que antenas, requisas, energías, hasta el bombillo con el que recargan el celular en la celda. O sea, tecnología y disciplina, las dos. Si a usted lo extorsionan, llame: 165 a la Policía, 147 al Ejército, denuncie. Tres denuncias al mismo número y el circuito del decreto se activa inmediatamente”.
“El patio no es el que manda, manda la ley. Hasta que se vea en la calle menos llamada, menos vacunas, más silencio en la celda, este frente no se va a cerrar”, concluyó.