Se empezaron a conocer los primeros hallazgos de una auditoría que se adelantó por parte del Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella al Ministerio de Vivienda en la administración del expresidente Gustavo Petro.
El actual ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, en una declaración que dio en la Casa de Nariño, reveló los resultados, los cuales estarían al parecer relacionados con casos de corrupción.
“El Ministerio de Vivienda adelanta una auditoría integral a sus proyectos y recursos, cuyos hallazgos ya fueron puestos en conocimiento de las autoridades competentes: Agua y saneamiento: Se halló una planta en La Guajira por más de $ 8.000 millones sin fuente de captación cercana garantizada, y más de $ 1,14 billones comprometidos en 42 proyectos a nivel nacional, de los cuales 23 presentan deficiencias técnicas”, publicó la cuenta oficial de la Presidencia.
Y agregó: “Proyectos de vivienda: En Cauca y Nariño se asignaron más de $ 60.000 millones para 327 viviendas que no se han construido en cuatro años (pese a registrarse $ 143 millones en interventoría), mientras que en Caquetá se comprometieron más de $ 3.200 millones para 36 soluciones habitacionales donde presuntamente se utilizó un mismo inmueble para justificar varias casas”.
“Contratación: El gasto en prestación de servicios de la entidad aumentó más de un 80 %, pasando de cerca de $ 61.000 millones en 2022 a $ 111.000 millones en 2026. La entidad reitera el llamado a los entes de control para que se investigue el destino de estos recursos públicos y se determinen las responsabilidades pertinentes”, insistió la Casa de Nariño.
Pero esa publicación de la Presidencia estuvo acompañada de una declaración del ministro Beltrán, quien aseguró: “Más contratación, más recursos destinados para burocracia. Pero la pregunta sigue siendo la misma. ¿Cuántos son los resultados concretos que dejaron estos recursos? ¿Y cuánto de esa plata realmente llegó a solucionar las necesidades de los colombianos?”.
“Estamos hablando de recursos públicos que quedaron amarrados, posibles elefantes blancos, aumento de la contratación y familias vulnerables que siguieron esperando. Una vivienda digna y acceso al agua. Esta auditoría tiene que llegar hasta el final”, recalcó el funcionario.
Y finalmente, expresó: “Debemos saber dónde quedó la plata, por qué no se convirtieron en soluciones que debían responder a las necesidades del pueblo colombiano. Hago un llamado a las autoridades competentes a poner los ojos sobre estos casos, que se investigue y que se establezca qué pasó con los proyectos y con los recursos públicos. Si hay responsable, que responda”.