Sergio Fajardo, candidato presidencial, entregó detalles del por qué no hubo ningún tipo de acuerdo con Paloma Valencia tras ese café que se tomaron en la ciudad de Barranquilla, reunión que calificó como un hecho político que aceptó por cortesía, pero teniendo claro que no habría ningún acuerdo.
Fajardo contó en la entrevista con Yesid Lancheros, director general de SEMANA, que su forma de hacer política es totalmente diferente a la de Paloma Valencia, aunque aclaró que a nivel personal no tienen ningún reparo.
Al ser preguntado sobre por qué no se hizo ningún tipo de acuerdo no dudó en responder tajantemente: “Porque no tenía que hacerlo, nosotros tenemos políticas distintas y maneras diferentes de hacerla”.
Así mismo, indicó que seguramente la campaña de Valencia esperaba que él declinara su aspiración para respaldarla y que sus votantes se fueran para allá. No obstante, aclaró que eso nunca pasó por su cabeza y que por eso irá hasta el final.
Reveló que antes del 8 de marzo, cuando se hicieron las elecciones al Congreso y las consulta, supo que la Gran Consulta por Colombia lo iba a invitar, pero que él pidió que no le enviaran la invitación porque la rechazaría.
Dijo también que tiene fuertes reparos por las personas que acompañan a Paloma Valencia en la contienda y que esa es una diferencia entre los dos que no es negociable.
“Mire la diferencia entre nosotros en la política. Ella estaba en la tarima de una plaza llena de gente y con sectores políticos, yo en una universidad repartiendo volantes y en un semáforo. Esa es la diferencia”.
Agregó que en el café con Paloma le dijo que no compartía que ella estuviera con personas cuestionadas: “Usted se paró allá con unas personas con las que yo no me pararía en ninguna parte”.
Aseguró que le causó sorpresa ver la imagen de la candidata rodeada de periodistas y usando su celular para contactarlo porque no tenía idea de que ella haría esa llamada. No obstante, explicó que por estar en agenda política no respondió el celular, aunque dijo que le hubiera causado mucha sorpresa sostener una conversación en altavoz con la candidata y periodistas escuchando.