El próximo lunes, 20 de julio, se elegirá a los nuevos presidentes del Senado y la Cámara para el primer año de gobierno en el mandato de Abelardo De La Espriella. Cuando todo indicaba que Alfredo Deluque, del Partido de la U, tenía asegurada esa elección por el espaldarazo del presidente electo, un revés en el que suenan el uribismo y el petrismo le podría dañar ese propósito.
Deluque ya cuenta con el respaldo de los partidos tradicionales, entre los que están el Partido Conservador, Cambio Radical, La U, entre otros, como Salvación Nacional, que avaló a De La Espriella en la campaña, lo que sumaría más de 40 votos.
Aunque todo indicaba que Honorio Henríquez, del Centro Democrático, ya no alcanzaba las mayorías, una coincidencia entre el uribismo y el petrismo, dos fuerzas históricamente contrarias, podría dañarle la aspiración a Deluque.
A pesar de que siguen siendo distantes ideológicamente el Centro Democrático y el Pacto Histórico, las dos fuerzas más grandes del Senado, podrían terminar encontrándose en esta elección con un solo propósito: por un lado, el petrismo quiere, a como dé lugar, no darle el gusto al gobierno entrante de decidir sobre el Congreso. El uribismo, a pesar de anunciar su respaldo a los proyectos del gobierno entrante, quiere esa dignidad con Henríquez.
El petrismo y el uribismo sumados en el Senado tienen una amplia cantidad de votos. En el caso del Pacto Histórico cuentan con 26 curules, sumadas a las 17 del Centro Democrático y el del senador Jota Pe Hernández, quien ya anunció que apoyará a Henríquez, por lo que tendrían unos 44 votos, entre otros que podrían arañar.
Ante la disputa, desde el uribismo han sondeado la idea de que se defina la elección “a voto limpio”, que quiere decir que más allá de los acuerdos, se midan las fuerzas políticas el próximo lunes. Mientras tanto Deluque, con el apoyo del gobierno entrante, sigue buscando los acuerdos para no llegar a ese escenario.
En las últimas horas, el presidente Gustavo Petro le habría dado lineamientos a su bancada del Pacto Histórico y la orden habría sido buscar la manera para que no gane De La Espriella, quien hoy sería un contradictor más grande de lo que fue Uribe en su momento. Según reconoció el expresidente, le han ofrecido una reunión con el petrismo, pero eso no se ha concretado.
En el caso del Centro Democrático, las heridas seguirían abiertas con el abelardismo tras las diferencias que tuvieron en la pasada campaña electoral. El expresidente Álvaro Uribe ha enviado varios mensajes en contra de Deluque diciendo que supuestamente fue cercado al gobierno Petro.
El ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, ha dicho que no le cabe en la cabeza la posibilidad de que el petrismo termine unido al uribismo, sin embargo, esa alianza que parecía imposible hace unas semanas, podría terminar dañando los primeros propósitos del gobierno entrante. Por ahora, no hay nada definido.