A pocas semanas de que termine el Gobierno Petro, varias de las entidades del nivel central están entregando los reportes necesarios para el empalme con el entrante Gobierno De La Espriella.
Ante esto, desde la Superintendencia de la Economía Solidaria (SuperSolidaria), en cabeza de María José Navarro, destacaron que entregarán dos programas insignia de la entidad.
Uno de ellos es un crédito productivo cercano al billón de pesos, que fue realizado entre octubre de 2024 y mayo de 2026, con el que se buscó fortalecer las cooperativas rurales.
A eso se le suma un modelo de supervisión basado en riesgos y con enfoque diferencial que fue diseñado para responder a las necesidades de estas cooperativas.
Según destacaron desde la SuperSolidaria, este crédito por cerca de un billón de pesos sirvió para que las cooperativas pudieran fortalecer su capacidad de inversión e impulsar proyectos que beneficien, especialmente, a los campesinos, pequeños productores y comunidades rurales.
Otro cambio que hizo la administración de Navarro consistió en el abandono del esquema de vigilancia uniforme que había antes para implementar un modelo diferencial en el que se reconocen las particularidades de cada una de las organizaciones.
Según Navarro, este cambio obedeció a la necesidad de fortalecer las pequeñas cooperativas rurales que requerían una supervisión de forma distintiva. “Durante muchos años las organizaciones eran supervisadas prácticamente bajo la misma lupa, bajo las mismas reglas, pero eso terminó siendo un problema para el sector solidario porque somos un sector demasiado diverso”, aseguró Navarro.
Entre esos cambios que dice la SuperSolidaria que hizo en la última administración, destacó que se logró una relación más cercana con las organizaciones vigiladas, con las que se generaron espacios de diálogo para implementar nuevas metodologías.
“La relación cambió, dio un giro de 180 grados. Esa ha sido la principal satisfacción de esta administración: poder tener una conversación mucho más directa con las vigiladas y generar confianza en el sector”, agregó Navarro.
La superintendente destacó que habrían logrado fortalecer la presencia en las zonas donde tienen presencia. “Me sorprendió mucho que muy pocos funcionarios hubieran ido al territorio. ¿Cómo superviso desde el escritorio y el computador? Eso también te da otra visión de las cosas y otra visión de cómo supervisar”, resaltó.
En ese sentido, desde la entidad dijeron que, en medio del proceso de empalme, han dejado una hoja de ruta para fortalecer la economía solidaria, acompañar a las cooperativas rurales y consolidar un modelo de supervisión de riesgos.