El presidente Abelardo De La Espriella cumplió en la noche de este domingo, 30 de agosto, el fallo judicial que le ordenó pedir disculpas públicas porque, supuestamente, vulneró la neutralidad religiosa.

El mandatario dijo que se identifica como creyente, es católico y respeta la separación entre la Iglesia y el Estado.

“Si este acto pudo generar incomodidad o si ofendió a alguna persona, en mi condición de jefe de Estado ofrezco excusas por ello”, afirmó.

La decisión del juez Quinto Laboral del Circuito de Bogotá le dio la razón al ciudadano Omar Alberto Franco, quien consideró que la posesión presidencial del Tigre, el 7 de agosto de 2026, había vulnerado el principio de neutralidad religiosa porque en ella participaron varias figuras representativas de diversas religiones.

Carlos Suárez, el estratega de De La Espriella, reaccionó y escribió en sus redes sociales: “La libertad religiosa y la libre expresión no se pierden al adquirir la calidad de servidor público. ¡Que viva Cristo Rey!”.

Carlos Suárez, el estratega de la campaña y responsable del eficaz plan de mercadeo político alrededor de la imagen del Tigre. Foto: Juan Carlos Sierra-Semana

En otro mensaje, Suárez anunció las acciones que emprenderá el jefe de Estado.

“Hay que devolver las cosas a su lugar: Gustavo Petro cambió la competencia para conocer tutelas en contra del presidente y pasó el conocimiento del Consejo de Estado a los jueces del Circuito. Más allá de eso, vendrá la impugnación del fallo y, ojalá, haya revisión del mismo en la Corte Constitucional”.

Y siguió: “Ideal que el juez constitucional se pronuncie sobre el ejercicio de los derechos de libertad religiosa y de expresión del presidente de la República. Mientras tanto: ¡Que viva Cristo Rey!”.

El presidente Abelardo De La Espriella el día de su posesión. Foto: YouTube @Revista_Semana

De acuerdo con la decisión contra el presidente, el juez agregó que en la siguiente alocución De La Espriella debería manifestar “que se abstendrá de incurrir en conductas que lleven aparejada su inclinación a la Iglesia católica o a cualquier otro credo particular”.

El juez fue más allá: ordenó que el mandatario emita una “directiva presidencial en la que ordene a los servidores públicos que deben respetar y hacer respetar la neutralidad religiosa del Estado en todos los actos que en ejercicio de sus funciones ejecuten”.

El mandatario Abelardo De La Espriella y Honorio Henríquez, presidente del Congreso. Foto: AP Photo/Matias Delacroix

La tutela también tuvo un impacto en otro líder político. Le ordenó al presidente del Congreso, Honorio Henríquez, “que, en sesión plenaria del Congreso agendada para la última semana de septiembre de 2026, ofrezca disculpas al pueblo colombiano por haber vulnerado la neutralidad religiosa del Estado en el acto oficial de su posesión como presidente de la República y manifieste que se abstendrá de incurrir en conductas que permitan que en actos oficiales en los que represente al Congreso, lleven aparejada una inclinación a la Iglesia católica o a cualquier otro credo particular”.