La Superintendencia Nacional de Salud anunció que Juan David Duque asumirá como superintendente nacional de Salud encargado, mientras el Gobierno De La Espriella adelanta el proceso para nombrar en propiedad al nuevo jefe de la entidad.
La decisión busca garantizar la continuidad administrativa y operativa de una de las instituciones más importantes del sistema de salud colombiano, responsable de la inspección, la vigilancia y el control de los actores del sector.
De acuerdo con la comunicación oficial, Duque venía desempeñándose como superintendente delegado para la Protección al Usuario, cargo desde el cual lideró acciones orientadas a garantizar los derechos de los pacientes y fortalecer la atención a las quejas y los reclamos de los ciudadanos.
Ahora, como superintendente encargado, tendrá la misión de mantener el funcionamiento de la entidad mientras culmina el proceso de designación del nuevo titular.
Entre las principales responsabilidades que asumirá se encuentran la supervisión de las EPS, IPS y demás actores del sistema, además de coordinar las estrategias para mejorar el acceso oportuno a los servicios médicos y reforzar la presencia institucional en las diferentes regiones del país.
La Superintendencia destacó que el encargo permitirá dar continuidad a las labores de inspección, vigilancia y control, consideradas fundamentales para garantizar el cumplimiento de las normas del sector y proteger los derechos de millones de usuarios.
Asimismo, se espera que durante este período se mantenga el seguimiento a los procesos de intervención, auditoría y control que actualmente adelanta la entidad.
El anuncio se produce en un momento en el que el Gobierno nacional define el perfil del funcionario que asumirá en propiedad la dirección de la Superintendencia, una institución clave dentro de las políticas de fortalecimiento del sistema de salud y de supervisión de los recursos públicos destinados a la atención de los colombianos.
Mientras se concreta ese nombramiento, Duque liderará la entidad con el reto de garantizar estabilidad institucional, mantener la confianza de los usuarios y asegurar que los procesos de vigilancia continúen desarrollándose con normalidad.