El Mundial de Fútbol 2026 ya está en marcha y, como ocurre cada cuatro años, millones de personas alrededor del planeta vuelven a organizar sus horarios alrededor de los partidos. Las celebraciones por un gol, la tensión de una definición por penales o la angustia de una eliminación forman parte de una experiencia colectiva que trasciende lo deportivo. Sin embargo, detrás de esa pasión también existe una preocupación médica que ha llamado la atención de investigadores y cardiólogos durante las últimas décadas: el impacto de las emociones intensas sobre la salud cardiovascular.

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Lejos de ser una simple metáfora, la expresión popular de que alguien puede “morirse de la emoción” tiene sustento en la literatura científica. Diversos estudios han encontrado que durante eventos deportivos de alta audiencia aumentan las consultas por problemas cardiovasculares, especialmente entre personas con antecedentes de enfermedad cardíaca, hipertensión arterial o factores de riesgo asociados.

La enfermedad cardiovascular (incluida la falla cardíaca) es la principal causa de muerte en Colombia y en el mundo. Foto: 123RF

La explicación se encuentra en la forma en que el organismo responde ante situaciones de estrés emocional intenso. Durante un partido decisivo, el cuerpo libera hormonas como la adrenalina y el cortisol, sustancias que elevan la presión arterial, aceleran la frecuencia cardíaca y aumentan la demanda de oxígeno por parte del corazón.

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Al respecto, el doctor Jairo Gandara Ricardo, cardiólogo clínico del Hospital San Vicente Fundación Medellín explica, “cuando una persona vive un partido con una carga emocional intensa, el organismo activa mecanismos similares a los que se ponen en marcha frente a una amenaza real. Se liberan hormonas del estrés que aumentan la frecuencia cardíaca, elevan la presión arterial y generan cambios que pueden afectar el funcionamiento normal del corazón”.

Especialistas alertan que la euforia, la tensión y el estrés durante los partidos de fútbol pueden aumentar el riesgo de infartos, arritmias y síndrome del corazón roto en personas vulnerables. Foto: Hospital San Vicente Fundación Medellín

Las advertencias no surgen únicamente de la observación clínica. Uno de los estudios más citados sobre el tema fue realizado durante la Copa Mundial de 2006 en Alemania, cuando investigadores registraron un incremento significativo en las emergencias cardiovasculares durante los partidos de la selección anfitriona. Años más tarde, otros trabajos científicos identificaron aumentos en las hospitalizaciones por infarto agudo de miocardio durante competiciones futbolísticas de gran seguimiento mediático, así como mayores índices de mortalidad en jornadas decisivas.

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Para los especialistas, estos hallazgos no significan que ver fútbol sea peligroso en sí mismo. El problema aparece cuando la carga emocional se combina con enfermedades preexistentes o hábitos poco saludables. “Las personas con enfermedad cardíaca preexistente son particularmente vulnerables, porque las emociones intensas, ya sean de angustia o de euforia, pueden convertirse en un detonante de eventos cardiovasculares complejos”, señaló Gandara.

Especialistas alertan que la euforia, la tensión y el estrés durante los partidos de fútbol pueden aumentar el riesgo de infartos, arritmias y síndrome del corazón roto en personas vulnerables. Foto: Hospital San Vicente Fundación Medellín

Uno de los fenómenos que más interés ha despertado entre la comunidad médica es la llamada cardiomiopatía de Takotsubo, conocida popularmente como síndrome del corazón roto. Se trata de una alteración temporal del músculo cardíaco que suele desencadenarse después de una situación emocional extrema.

Aunque históricamente se relacionó con experiencias traumáticas o pérdidas afectivas, investigaciones recientes han demostrado que emociones positivas muy intensas también pueden provocarla. En otras palabras, la celebración de un gol decisivo o una clasificación inesperada pueden generar una reacción fisiológica comparable a la que produce una situación de profundo estrés.

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Los síntomas incluyen dolor en el pecho, dificultad para respirar y alteraciones cardíacas que pueden confundirse con un infarto. Por esa razón, cualquier persona que experimente estas señales debe buscar atención médica inmediata.

Especialistas alertan que la euforia, la tensión y el estrés durante los partidos de fútbol pueden aumentar el riesgo de infartos, arritmias y síndrome del corazón roto en personas vulnerables. Foto: Hospital San Vicente Fundación Medellín

Especialistas advierten que el contexto que rodea los encuentros deportivos también influye en el riesgo cardiovascular. El consumo excesivo de alcohol, el tabaquismo, las bebidas energizantes, las largas jornadas sin dormir y la interrupción de tratamientos médicos son factores que pueden potenciar los efectos del estrés sobre el organismo.

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“Durante los partidos de fútbol solemos concentrarnos en la emoción del juego, pero hay otros factores que pueden aumentar significativamente el riesgo cardiovascular. Por eso, especialmente en personas con hipertensión, antecedentes cardíacos o trastornos de ansiedad, la recomendación es mantener los controles médicos al día, seguir los tratamientos indicados y evitar los excesos”, afirmó el cardiólogo.

Especialistas alertan que la euforia, la tensión y el estrés durante los partidos de fútbol pueden aumentar el riesgo de infartos, arritmias y síndrome del corazón roto en personas vulnerables. Foto: Hospital San Vicente Fundación Medellín

Mientras el Mundial avanza y las emociones continúan acumulándose en cada jornada, los especialistas insisten en que disfrutar del espectáculo deportivo no tiene por qué estar reñido con el cuidado de la salud. La pasión por el fútbol puede vivirse con intensidad, pero sin perder de vista que el corazón también juega su propio partido.