“Una cantidad de enfermedades pueden aparecer en los siguientes días”, así de contundente se mostró el infectólogo Jorge Alberto Cortés, del Hospital Universitario Nacional, quien explicó a SEMANA la situación de riesgo sanitario que enfrentaría Venezuela en los próximos días, tras el doble sismo del pasado 24 de junio que sacudió al país.

El balance de víctimas en la catástrofe subió a 1.943 muertos y más de 10.500 heridos, indicaron este martes las autoridades. El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, dijo en el parte oficial que hay 15.866 personas damnificadas.

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En la zona cero de los sismos, en el estado de La Guaira, han sido rescatadas un total de 6.461 personas hasta este martes, la más reciente de ellas, un niño de dos años, en la madrugada, anunció Rodríguez, mientras que la cifra de personas rescatadas con vida disminuye dramáticamente con el paso de los días.

El escenario es preocupante, pues la Organización de las Naciones Unidas (ONU) señala que alrededor de 50.000 personas siguen desaparecidas.

Frente a este panorama, Venezuela se enfrenta a un escenario de alto riesgo sanitario: epimedias. Esto, debido a la falta de medicamentos, agua, saneamiento, alimento y techo para decenas de miles de personas que hoy se encuentran en la calle.

Brotes de distintas magnitudes

La tensión aumenta en La Guaira, el estado más devastado, con una escasez de comida “generalizada” y servicios básicos que colapsaron, como lo advirtió el martes el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

Para el infectólogo Cortés, también profesor de la Universidad Nacional, el verdadero desafío apenas comienza.

“Una catástrofe de estas dimensiones genera muchísimos problemas relacionados con el desplazamiento de cientos o miles de personas. Las condiciones normales de agua, sanidad e higiene se pierden y eso favorece la aparición de enfermedades”, dijo a SEMANA.

Vista aérea de edificios destruidos en Caraballeda, en La Guaira, Venezuela, el 29 de junio de 2026, tras dos grandes terremotos. (Miguel Medina/pool photo vía AP) Foto: Miguel Medina/Pool AFP via AP

El especialista indicó que esta tragedia es el escenario perfecto para brotes infecciosos, pues cientos de personas tienen que convivir en condiciones de hacinamiento “en sitios que sirven de paso y que obviamente significan un deterioro de las condiciones de salud normales para las personas”.

Los brotes pueden ser de distintas magnitudes y Cortés señaló que estos derivan de infecciones por heridas, fracturas y lesiones, muchas de las cuales podrían agravarse por la falta de atención médica oportuna y de antibióticos, pero las más preocupantes para el experto son las que están asociadas a la falta de saneamiento.

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“Una serie de infecciones gastrointestinales que pueden aparecer por la diseminación de estar muchas personas concentradas, por falta de agua, y ahí es muy importante mencionar la hepatitis A, que puede ocasionar brotes en estos escenarios”, indicó, al tiempo que afirmó que puede reaparecer la polio.

“Este es un escenario donde podría desarrollarse y hay una enfermedad que se llama la leptospirosis, que puede ocurrir cuando hay inundaciones o cuando se expone a aguas no tratadas o aguas de inundaciones”, sostuvo.

Además de las infecciones respiratorias agudas, como gripas, o “la diseminación de, eventualmente, algunas bacterias, como la responsable de la meningitis. Y, eventualmente, algunas enfermedades tropicales, como puede ser el dengue”.

Presencia de vacunas

El portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, en una rueda de prensa en Ginebra, afirmó que en Venezuela “los servicios de salud están sometidos a una presión extrema, con centros que funcionan por encima de su capacidad”.

Las perturbaciones en los servicios de salud y en las redes de agua y saneamiento, combinadas con los desplazamientos de población, podrían favorecer brotes “de enfermedades prevenibles mediante vacunación, como el sarampión, la difteria y la tos ferina”.

Debido a la devastación causada por dos fuertes terremotos, los médicos advertían sobre posibles brotes de enfermedades. (Foto de Juan BARRETO / AFP) Foto: AFP
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Palabras que reafirmó Cortés, quien recordó que enfermedades prácticamente erradicadas en buena parte de la región, como la polio, podrían encontrar un escenario favorable si disminuyen las coberturas de vacunación, por lo que insistió en la planeación y organización de refugios con condiciones adecuadas y campañas de vacunación dirigidas a la población más vulnerable.

“Lo principal en estos escenarios es tener estrategias de prevención, la presencia de vacunas como la de hepatitis A. Cuando el número de personas heridas y desplazadas supera cualquier planeación, evitar los brotes puede ser muy difícil”, recalcó.

Manejo de víctimas mortales y priorizar medicamentos

Mientras continúan las labores de rescate y crece la incertidumbre por los días que vienen para Venezuela, una de las situaciones a las que se enfrenta la población es al elevado número de muertos y personas desaparecidas entre los escombros.

El manejo que se le dé a las víctimas mortales también es otro de los desafíos en cuanto a recuperar, identificar y dar disposición final a los cuerpos para evitar que la emergencia sanitaria se agrave debido a los olores que puedan presentarse ante la descomposición.

Esta imagen aérea muestra a personas haciendo fila para recibir medicamentos en un puesto de salud en Caraballeda, estado de La Guaira, Venezuela, el 30 de junio de 2026, tras dos terremotos consecutivos. (Foto de Miguel MEDINA / POOL / AFP) Foto: AFP

“Los días siguientes y la respuesta de las autoridades nos dirán qué tanto será necesario acudir a medidas extraordinarias. Durante la tragedia de Armero también fue necesario adoptar este tipo de decisiones para limitar la transmisión de enfermedades por el número de fallecimientos”, explicó.

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Además, el infectólogo insistió en que el tiempo será un factor decisivo para que lleguen la ayuda humanitaria, los medicamentos, el agua potable y las vacunas, que marcarían una gran diferencia para contener la crisis que hoy vive Venezuela.

Por eso, Cortés considera indispensable priorizar la llegada de medicamentos esenciales y biológicos: “Es muy importante tener disponibilidad de antibióticos para tratar las heridas y también vacunas para prevenir enfermedades como influenza, hepatitis A, meningitis y otras infecciones que pueden aparecer en estos escenarios”.

*Con información de AFP