Nuevamente se está hablando del caso de Luis Andrés Colmenares, el estudiante de la Universidad de los Andes que murió en extrañas circunstancias en el Parque El Virrey de Bogotá en 2010.
Todo se da a raíz de la decisión que tomó la Corte Suprema de Justicia de absolver por completo a Laura Moreno y mantener la prescripción de Jessy Quintero.
Jaime Granados, abogado de Moreno, habló en SEMANA acerca de este tema y recordó ciertos detalles del hecho. El defensor se refirió a la época en la que ocurrió todo, más precisamente a que Colmenares y su clienta llevaban cerca de un mes conociéndose antes de aquella fatídica noche del 31 de octubre.
“No tenían ningún noviazgo como tal, apenas se estaban conociendo y saliendo. Ella fue quien lo recogió a él para ir a la fiesta, donde posteriormente ocurre esta tragedia”, explicó.
El jurista afirmó que hubo cierto “ensañamiento” de la familia de Luis Andrés en contra de las dos jóvenes, que para ese entonces, según contó, no tenían ninguna relación, sino que se conocieron durante la fiesta.
“Laura conoció a Jessy Quintero el día de la fiesta; ellas no eran amigas, se hicieron amigas después de esta tragedia, no antes. En fin, hay muchas circunstancias en el caso”, relató.
Sobre la vida que han llevado las dos mujeres, recordó que en su momento se tuvieron que ir del país con apenas 20 años. Por un lado, Quintero decidió hacer su vida por fuera, mientras que Moreno regresó a Colombia y hasta se casó.
Sobre la decisión del alto tribunal, se mostró de acuerdo y dijo que fue un error de la Fiscalía General de la Nación afirmar en su momento que la muerte de Colmenares fue un crimen.
“Hubo una decisión después de un juicio bastante intenso, en donde la administración de justicia determinó la inocencia de las dos y que realmente lo que hubo fue un accidente”, manifestó.
El jurista calificó como “histórico” esto y precisó que con ello se ratifica que no existe ninguna prueba que permita establecer alguna responsabilidad de las jóvenes en la muerte de Colmenares.
En ese sentido, y ante las críticas que la familia del fallecido en 2010 ha hecho, Granados afirmó que lo que hay son unos padres, que entendiendo y respetando su dolor, no quieren aceptar una “verdad judicial”.
“El dolor privado quiere estar por encima del proceso judicial, de la intervención de todos los expertos. (…) La justicia se abrió camino y determinó la inocencia de las dos”, apuntó.