Los océanos tendrán un nuevo mecanismo internacional de vigilancia científica con la puesta en marcha de OceanEye, una alianza promovida por la Unión Europea y Canadá, que busca fortalecer la información disponible sobre los mares y mejorar la capacidad de respuesta frente a fenómenos climáticos, riesgos marítimos y afectaciones a los ecosistemas.
La iniciativa fue presentada el miércoles 23 de septiembre en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro canadiense, Mark Carney. El proyecto cuenta además con el respaldo de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la Unesco y la Organización Meteorológica Mundial.
Uno de los aspectos que más llama la atención es la cantidad de información que ya genera el sistema que será fortalecido mediante OceanEye. El Sistema Mundial de Observación de los Océanos (GOOS) recopila cerca de 120.000 observaciones cada día a través de unas 8.000 plataformas distribuidas en distintos lugares del planeta. En estas labores participan 64 países y 17 redes internacionales de observación.
Los datos obtenidos permiten hacer seguimiento a diferentes variables del océano y son utilizados para mejorar las predicciones meteorológicas y climáticas, reforzar la seguridad de las operaciones marítimas y aumentar la capacidad de protección de las comunidades costeras.
Para fortalecer esta infraestructura, los países participantes comprometieron recursos económicos y materiales. La Unión Europea anunció una contribución de 92 millones de euros, mientras que Canadá comprometió 82 millones de dólares canadienses durante los próximos cinco años. En conjunto con los aportes de los demás socios, los compromisos alcanzan al menos 211 millones de euros, equivalentes a unos 339 millones de dólares.
Pero el respaldo a OceanEye no se limitará al dinero, entre los recursos que podrán incorporarse al sistema están buques de investigación, sensores especializados, drones marinos y herramientas para procesar los datos obtenidos en las observaciones.
El objetivo será mantener las plataformas que actualmente permiten recopilar información, cubrir zonas donde existen vacíos de datos y reforzar la infraestructura internacional encargada de procesar y coordinar estas mediciones.
Colombia también hace parte de esta nueva alianza internacional, el país aparece entre los 31 miembros que se han vinculado a OceanEye, junto con naciones como Brasil, Chile, México, Alemania, España, Reino Unido, Corea del Sur y Noruega, entre otras.
Los promotores de la iniciativa buscan mantener el respaldo internacional durante los próximos años y prevén nuevos espacios para conseguir financiación y compromisos adicionales. La intención es garantizar que el sistema mundial de observación pueda sostener sus plataformas, ampliar su cobertura y continuar suministrando información sobre el estado de los océanos.
Con esta iniciativa se pretende contar con información más completa y constante sobre los mares permite mejorar la capacidad de los países para enfrentar fenómenos climáticos, proteger las zonas costeras y tomar decisiones relacionadas con la conservación de los ecosistemas marinos.